Japón emite un fallo histórico contra la clonación de voces con Inteligencia Artificial: "Derecho a la propia voz"

La Justicia determinó que la voz humana forma parte intrínseca de la personalidad y sancionó su copia no autorizada.

La jueza Aya Takahashi determinó que la voz humana posee el mismo valor jurídico y de protección que la imagen del rostro.

La jueza Aya Takahashi determinó que la voz humana posee el mismo valor jurídico y de protección que la imagen del rostro.

Un tribunal de la ciudad de Tokio, capital de Japón, marcó un hito legal al reconocer formalmente el "derecho a la propia voz" en ese país. La magistrada del Tribunal de Distrito falló a favor del famoso actor de voz Kenjiro Tsuda, quien inició una demanda contra el creador anónimo de una cuenta de TikTok por utilizar una versión sintética de su tono vocal para generar ingresos sin su consentimiento.

La sentencia judicial responde a la profunda inquietud que manifiestan los profesionales de la industria del anime ante la proliferación de imitaciones generadas por algoritmos. La resolución judicial establece que clonar o replicar la identidad sonora de un profesional para atraer audiencias configura un uso ilícito de sus derechos de imagen y publicidad.

El caso de Kenjiro Tsuda y la cuenta de TikTok "Nanami"

Tsuda, famoso por prestar su grave registro vocal al personaje Kento Nanami en la serie "Jujutsu Kaisen", apuntó en sus presentaciones legales contra los administradores del perfil "Nanami". La cuenta comercializó y rentabilizó más de 180 piezas audiovisuales sobre leyendas urbanas y misterios paranormales utilizando una locución creada con software que simulaba casi a la perfección el timbre del intérprete.

El actor Kenjiro Tsuda, voz de Kento Nanami en Jujutsu Kaisen, encabezó la demanda que sentó jurisprudencia en la Justicia japonesa.

El actor Kenjiro Tsuda, voz de Kento Nanami en Jujutsu Kaisen, encabezó la demanda que sentó jurisprudencia en la Justicia japonesa.

Hacia noviembre de 2025, el canal sumaba más de 200.000 seguidores que comentaban de manera constante las coincidencias entre la narración y la voz del actor. Aunque la parte demandada alegó que los algoritmos crearon un tono similar pero no idéntico, y sostuvo que los videos no dañaban el prestigio del profesional, la Justicia desestimó de plano esos argumentos.

La voz como rasgo de la personalidad y el límite comercial a la IA

La jueza presidenta Aya Takahashi argumentó en el expediente oficial que la voz representa la personalidad de un individuo de la misma manera que su propia cara o su imagen física. En el fallo, la magistrada ratificó que el empleo no autorizado de un registro vocal para lucrar con su atractivo público vulnera directamente los derechos de publicidad.

Pese a fundamentar el derecho del actor sobre su identidad sonora, la magistrada no emitió una orden directa de eliminación sobre los más de 180 contenidos cuestionados debido a que los responsables del perfil en TikTok ya habían dado de baja la cuenta en el transcurso del proceso.

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