El Sistema Solar tiene ocho planetas conocidos: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. La discusión sobre si Plutón es o no un planeta se cerró hace unos años, cuando se lo catalogó como "planeta enano".
Todos los cuerpos celestes que están luego de Neptuno, son conocidos como "objetos tras-neptunianos" y se hallan en el Sistema Solar exterior.
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Un planeta puede ser descubierto directamente, por la observación, o indirectamente, a través de, por ejemplo, perturbaciones en las órbitas de los demás planetas debido a los tirones gravitacionales entre los cuerpos celestes. Cuando esto último ocurre, los astrónomos suponen que debe haber un objeto nuevo cerca, que no se puede ver y comienza una nueva investigación para saber de qué se trata. ¿Puede ser un planeta nuevo? Sí.
Un ejemplo de esto está ocurriendo en el Sistema Solar exterior. El doctor en Astrofísica y director Científico del Observatorio Manuel Foster de Chile, Simón Ángel, explicó en AIRE qué posibilidades hay de que haya un noveno planeta perturbando a una familia de cuerpos conocida como Sedna, ubicados más allá de Neptuno.
Sedna está catalogado como un planeta enano y tiene alrededor toda una familia de cuerpos que comparten más o menos un mismo movimiento. "Puede existir un planeta nueve que los está tirando a todos y tienen más o menos estos mismos parámetros orbitales", dijo Ángel.
¿Es posible que existan más planetas en el Sistema Solar?
El hecho de que existan cuerpos celestes en el Sistema Solar que están siendo perturbados gravitacionalmente genera sospechas. "Esa perturbación gravitatoria se la atribuye a un cuerpo que todavía no podemos ver directamente, pero que podríamos inferir su existencia por cómo afecta a estos otros cuerpos menores", dijo Ángel.
El astrofísico contó que Neptuno fue descubierto de esta manera. "En el siglo XVIII, mientras William Herschel estaba buscando cometas, descubre a Urano. Y desde ahí le comienzan a hacer el seguimiento y se dan cuenta de que tenía unas pequeñas perturbaciones en su órbita. Y, con esa información, hipotetizan que debe haber otro planeta un poco más afuera y así es como revisan y después descubren a Neptuno", explicó.
Sin embargo, un estudio reciente publicado en The Astronomical Journal indica que no es necesario un planeta nueve para explicar el fenómeno que está ocurriendo con la familia de cuerpos Sedna. "El estudio sugiere que lo que está afectándolos es la gravedad de la galaxia, con las fórmulas o el desarrollo de la gravedad como lo define la Teoría de la Dinámica Newtoniana Modificada, es decir, una teoría de las órbitas modificadas", contó el astrofísico.
¿Qué es la Teoría de la Dinámica Newtoniana Modificada?
La Teoría de la Dinámica Newtoniana Modificada (MOND) "surge como alternativa a la materia oscura, que es la hipótesis de momento más aceptada para explicar el movimiento de rotación de las galaxias".
Los astrónomos utilizan la hipotética materia oscura para intentar explicar muchos de los fenómenos que ocurren en el Universo. "Esta teoría de las órbitas modificadas es una alternativa a la existencia de la materia oscura y que justamente modifica cómo se comporta la gravedad a gran escala para explicar el movimiento de las galaxias", señaló Ángel.
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"Las galaxias, en particular las espirales que se han observado, rotan muy rápido para la poca cantidad de materia que tienen y que se puede ver directamente. Para poder imaginarlo, podemos pensar en que estamos haciendo girar una piedra sujetada a una cuerda por encima de la cabeza. La piedra hace que la cuerda gire más rápido. Pero la cuerda es débil, la piedra se va a soltar y la cuerda se va a romper. Esto puede compararse con la rotación de una galaxia, que gira muy rápido para la cantidad de materia que tiene. Entonces, una de las maneras para explicar esta observación, es que existe un componente que no se puede detectar directamente, que es la materia oscura", explicó el astrofísico.
Sin embargo, hay un importante grupo de astrónomos que ponen en duda esta idea y afirman que es mucho más sencillo. "En vez de creer que hay otro componente oscuro en el Universo, que sería la materia oscura, prefieren suponer que la gravedad que conocemos acá en la Tierra (la Relatividad General) actúa de manera distinta a grandes escalas. Con esto introducen esta teoría, por eso se la llama 'mecánica orbital modificada'", sostuvo Ángel.
"Es para explicar este movimiento extraño de las galaxias, pero sin materia oscura. Es solamente decir que la gravedad funciona distinto a grandes escalas. Y para esto hay evidencia que apoya las predicciones teóricas. Ha habido evidencia a grandes escalas, es decir, a escalas de movimiento de rotación de galaxias o incluso movimientos de interacción de galaxias. Pero lo que no había todavía era evidencia a pequeña escala hasta este estudio", reveló.
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"En esta publicación lo que hacen es tomar la evidencia de que puede existir un planeta nueve, pero se reinterpreta eso con la teoría de esta mecánica de órbitas modificadas para apoyar justamente a esa teoría", dijo.
"Actualmente, son más personas las que apoyan la idea de la materia oscura versus la de la Teoría de la Dinámica Newtoniana Modificada. Pero este tipo de evidencias puede ayudar a modificar un poco la balanza y mostrar que, efectivamente, esa es una alternativa válida", aseguró Ángel.
De momento, todo lo que tenemos es evidencia indirecta para ambas teorías.
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