Científicos lograron descubrir cuánto medía el megalodón, el rey de los océanos

Un empleado de un museo danés redescubrió en un depósito una serie de vértebras de Otodus megalodon extraviadas desde los años ochenta.

El redescubrimiento de unas vértebras extraviadas durante más de cuatro décadas permitió reconstruir con mayor precisión el tamaño del megalodón.

El redescubrimiento de unas vértebras extraviadas durante más de cuatro décadas permitió reconstruir con mayor precisión el tamaño del megalodón.

El depósito del Museo de Historia Natural de Dinamarca escondía un secreto arqueológico de dimensiones monumentales. Mientras revisaba material antiguo en los estantes de la institución, un trabajador encontró con un conjunto de vértebras que la comunidad científica daba por perdidas desde la década de 1980.

Este redescubrimiento fortuito permitió que un equipo internacional de investigadores analizara el fósil de escualo más grande del que se tenga registro en la historia del planeta Tierra.

Hasta este momento, los paleontólogos sustentaban la mayoría de sus teorías en viejas fotografías y mediciones tomadas en los años 70. El extravío de las piezas durante una mudanza institucional congeló los estudios por más de cuarenta años. Ahora, una pieza vertebral de 23,5 centímetros de diámetro —la más grande de cualquier pez registrada hasta la fecha— aporta la evidencia científica definitiva.

La Dra. Mette Elstrup junto a la vértebra recuperada de 23,5 centímetros, que supera los registros de cualquier pez o escualo conocido en la historia planetaria.

La Dra. Mette Elstrup junto a la vértebra recuperada de 23,5 centímetros, que supera los registros de cualquier pez o escualo conocido en la historia planetaria.

Las verdaderas dimensiones del megalodón tras el hallazgo en Dinamarca

Los nuevos algoritmos de reconstrucción digital arrojaron números que asombran a los expertos del área. Este ejemplar de megalodón medía exactamente 24,3 metros de longitud y alcanzaba un peso aproximado de 94 toneladas. Para dimensionar su magnitud en términos cotidianos, el coloso marino igualaba la masa de ocho o nueve micros de larga distancia juntos.

Además del tamaño, la ubicación geográfica del fósil aporta datos valiosos sobre la ecología del Mioceno. Los científicos extrajeron originalmente los restos en el punto más septentrional registrado hasta la fecha, una zona septentrional que albergaba aguas sumamente frías hace 10,8 millones de años. Este detalle demuestra la enorme capacidad de adaptación que poseía el depredador alfa ante climas hostiles.

Aunque en este hallazgo las protagonistas fueron las vértebras, los dientes siguen siendo el fósil más emblemático del megalodón.

Aunque en este hallazgo las protagonistas fueron las vértebras, los dientes siguen siendo el fósil más emblemático del megalodón.

Un escáner reveló la edad exacta y la última cena del tiburón más grande de la historia

El equipo de investigación aplicó tecnología de tomografía computarizada de última generación sobre la mega-vértebra. El escáner reveló una serie de anillos de crecimiento concéntricos, un patrón biológico idéntico al que muestran los troncos de los árboles al cortarse. Los resultados determinaron que el ejemplar murió a los 64 años de edad, una cifra lejana al techo teórico de 96 años que los biólogos estimaban mediante comparaciones con los tiburones modernos.

La autopsia prehistórica trajo otra sorpresa impactante para los científicos. Junto al fósil principal, los expertos identificaron escamas y restos óseos de otras especies marinas que habitan la actualidad. El análisis detallado confirmó la presencia de restos de un tiburón peregrino (Cetorhinus maximus), el segundo pez más grande del mundo actual. Los investigadores concluyeron que estos fragmentos correspondían al contenido estomacal del megalodón, confirmando que el monstruo marino devoraba a otros gigantes del océano de un solo bocado antes de perder la vida.

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