Científicos descubren un misterio oculto bajo la ciudad maya de Chichén Itzá y cambiaria la historia
Científicos mexicanos revelaron la presencia de una formación inesperada en el corazón del sitio arqueológico
Chichén Itzá, una de las maravillas del mundo moderno ubicada en México, vuelve a sorprender al mundo. Un grupo de investigadores y científicos detectaron una estructura natural bajo la pirámide de Kukulkán que podría reconfigurar la manera en que se interpreta este símbolo de la civilización maya.
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¿Qué fue lo que descubrieron debajo de la misteriosa pirámide de Chichén Itzá?
El descubrimiento surgió gracias a una tomografía eléctrica tridimensional realizada por científicos mexicanos. La tecnología permitió analizar el subsuelo sin alterar el monumento y reveló una enorme cavidad ubicada justo debajo de la pirámide.
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmaron la existencia de un cenote subterráneo justo debajo de la pirámide de Kukulkán.
El cenote tiene dimensiones estimadas de 20 a 30 metros de ancho y una profundidad de al menos 20 metros. Aunque no está completamente lleno de agua, se encuentra parcialmente inundado. Importantes medios y publicaciones científicas, como Nature Scientific Reports, han respaldado la existencia de este cuerpo de agua subterráneo.
"Vemos hasta 20 metros, pero puede ser más profundo", indicaron los investigadores en declaraciones citadas por Science Advances. Además, el comportamiento del sonido en el interior de la formación sugiere la presencia de una picnoclina, una capa de agua con diferente densidad que impide la propagación de las señales acústicas tradicionales.
Un hallazgo que encaja con la cosmovisión maya
Los científicos creen que la ubicación de la pirámide no fue al azar. Los mayas consideraban sagrados a los cenotes: los veían como entradas al inframundo y lugares de conexión espiritual. Por eso, este descubrimiento fortalece la idea de que eligieron el terreno intencionalmente para construir su templo principal.
Además, el sitio arqueológico muestra una disposición casi perfecta: la pirámide se ubica entre cuatro cenotes ya conocidos, uno en cada punto cardinal. El que se descubrió ahora podría representar el eje central del mundo maya, el lugar donde nacía la ceiba sagrada, cuyo tronco conectaba los tres niveles del universo: el inframundo, la tierra y el cielo.
La ciencia abre nuevas puertas a la historia
Este hallazgo no solo confirma teorías antiguas, sino que también abre nuevas preguntas. La arqueología ahora deberá estudiar cómo interactuaban los mayas con este cenote oculto y qué simbolismo exacto le atribuían.
El equipo de investigación advirtió que, aunque el cenote no está completamente lleno, su presencia bajo la pirámide tiene un gran valor tanto cultural como espiritual. Además, pone en evidencia una ingeniería avanzada por parte de esta civilización milenaria.






