Alarma en Santa Cruz: el glaciar Perito Moreno sufre un retroceso histórico de casi mil metros en cien días
El coloso de hielo de Santa Cruz se alejó unos 910 metros de la península de Magallanes en poco más de tres meses, marcando el repliegue más abrupto registrado desde 1899.
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El gigante helado de la Patagonia acaba de romper un récord histórico que enciende todas las alarmas de la comunidad científica internacional. Durante un lapso de apenas cien días, el glaciar Perito Moreno registró un drástico retroceso de casi mil metros respecto a la península de Magallanes, superando con creces la marca de 1899, cuando la masa acumuló una retracción de 750 metros.
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Monitoreos constantes realizados mediante vuelos de drones confirmaron que entre fines de febrero y principios de junio el campo de hielo perdió 0,65 kilómetros cuadrados de superficie. Sumado a la merma del verano austral previo, el icono de la provincia de Santa Cruz redujo su masa en 1,46 kilómetros cuadrados en un periodo vertiginoso.
Ecosistema, biodiversidad y símbolo de la identidad nacional
La aceleración de este fenómeno genera una enorme conmoción no solo por la alteración del paisaje, sino por el valor incalculable que representa este monumento natural para la ecología y la cultura de la Argentina. Enclavado dentro de las más de 700.000 hectáreas protegidas del Parque Nacional Los Glaciares, el Perito Moreno abastece de agua pura a cuencas, ríos y lagunas cordilleranas.
Este flujo hídrico continuo sostiene la vegetación patagónica y garantiza la supervivencia de fauna autóctona en peligro como el huemul, además de especies emblemáticas como el guanaco y el cóndor andino.
Asimismo, la preservación de esta masa helada impulsa la economía regional a través de un modelo de turismo sustentable de jerarquía internacional. Las autoridades del parque regulan el flujo de visitantes con senderos demarcados y exigen protocolos ambientales estrictos en actividades de aventura como el minitrekking para evitar alteraciones en su superficie. Más allá de su envergadura geográfica, el glaciar funciona como un pilar fundamental de la identidad nacional, inspirando relatos, fotografías icónicas y expresiones culturales que celebran el patrimonio de la Patagonia.
La pérdida de la morena subacuática: la clave del desprendimiento acelerado
Luciano Bernacchi, referente del centro de monitoreo Glaciarium, explicó a EFE que la estructura helada perdió contacto definitivo con una elevación de rocas sumergida en el fondo del Lago Argentino. Este banco de sedimentos, conocido técnicamente como morena, actuaba como un freno natural a 60 metros de profundidad, conteniendo el avance de la masa frente a los 160 metros del lecho lacustre.
Las razones detrás de este desplome involucran diversos factores interconectados:
- Desconexión del lecho rocoso: al desprenderse del soporte subacuático que el propio hielo empujó durante siglos, el glaciar pierde estabilidad y acelera sus colapsos frontales.
- Combinación de clima y topografía: la temperatura ambiental sumada a la profundidad del canal acelera el ritmo de desprendimientos masivos en la cuenca.
- Aceleración en las tasas de pérdida: entre 2000 y 2019 la superficie frontal descendía a razón de 0,34 metros anuales, mientras que entre 2019 y 2024 la cifra trepó drásticamente a 5,5 metros por año.
El fin de una era de estabilidad en los glaciares patagónicos
Durante décadas, el Perito Moreno representó una rareza científica a nivel mundial por mantener un equilibrio dinámico casi perfecto. Mientras otros bloques continentales retrocedían sin pausa, el paredón santacruceño experimentó variaciones menores a los 50 metros entre 1999 y 2013, registrando alteraciones más pronunciadas a partir de 2018.
Los investigadores anticipan que la retracción continuará con fuerza durante las próximas temporadas hasta que la masa helada logre apoyarse sobre un nuevo basamento rocoso. Este escenario redefine el comportamiento del monumento natural y exige adaptar las estrategias de conservación dentro del Parque Nacional Los Glaciares.





