Receta de chimichurri casero increíble
El chimichurri es una de las salsas más tradicionales de todos los argentinos. Con ingredientes comunes y muy fácil de preparar, hoy te traemos un acompañamiento perfecto para todas tus comidas.
Una receta de Chimichurri muy fácil de preparar y en pocos minutos.
El chimichurri es uno de los acompañamientos más elegidos por los argentinos. Ideal para carnes de todo tipo y característico para saborizar choripanes, es una receta fácil de llevar a cabo y con pocos ingredientes. Normalmente, incluye perejil, orégano, ajo, vinagre, aceite y ají (puedes sustituirlo por una punta de guindilla de cayena) junto a una pizca de sal.
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Las especias del chimichurri son variables (puedes echarle, por ejemplo, tomillo, comino, pimienta blanca, o pimentón dulce) y acepta vegetales, como cebolla morada y pimientos muy bien picados. Si las plantas aromáticas que se utilizan no son frescas, se hidratan con un poco de agua caliente.
El chimichurri también es típico de Chile, Paraguay y Uruguay, y en su receta más tradicional utilizan una salmuera. Tienes que conseguir una salsa tirando a espesa y muy condimentada. Necesita carácter, y por ello es recomendable que se macere unos días en la nevera. Después se sirve en un bol en la mesa. Puede usarse para marinar carnes, como el vacío de ternera al horno.
Ingredientes
- 2-3 dientes de ajo pelados y picados.
- 1 cucharada de orégano seco.
- 1 cebolla morada pequeña y picada.
- Una tacita de perejil fresco picado.
- Varias cucharadas de vinagre de vino blanco o un vinagre suave (al gusto).
- 1 cucharada de ají, pimentón picante o 1 pimienta de cayena.
- 100 ml. de aceite de oliva suave.
- Agua caliente.
- Sal.
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Preparación del chimichurri
La base del chimichurri
En un recipiente echa el perejil lavado y picado. Añade el orégano y la cucharada de ají o la cayena picada. Pica la cebolla y los dientes de ajo y únelos al resto de ingredientes. Echa un pelín de agua caliente, lo justo para que se hidrate el orégano, que quede como un mejunje pastoso.
Añadí el aceite y el vinagre, y dejalo macerar
Tritura la mezcla con la batidora (pero no en exceso, que sigan quedando grumos). Echa el aceite y el vinagre y un punto de sal. Las cantidades de aceite y vinagre cambian en función del cocinero. A algunos les gusta que esté equilibrado y otros prefieren que domine el aceite. Mézclalo bien y déjalo en un recipiente, que se macere varios días en la nevera. Cuando prepares la carne, sácalo una hora antes del frigorífico, y ponlo en la mesa para que los comensales se lo sirvan a su conveniencia.






