- PORTADA
- | Buena Vida
Qué revela el color de tus ojos sobre tu origen y tus antepasados
El color de ojos depende de múltiples genes y de la cantidad de melanina del iris. Qué diferencias existen entre ojos marrones, verdes, celestes y grises.
Lo que el color de tus ojos revela sobre tu origen y tus antepasados
Durante mucho tiempo se creyó que la herencia del color de ojos era sencilla: dos padres con ojos celestes tendrían hijos celestes y dos padres con ojos marrones tendrían únicamente hijos marrones. Sin embargo, la genética demuestra que el proceso es mucho más complejo.
Te podría interesar
El color de los ojos es un rasgo poligénico, lo que significa que intervienen numerosos genes que determinan la cantidad y distribución de melanina en el iris. Entre ellos se encuentran HERC2, OCA2, TYR, SLC24A4, IRF4, SLC45A2 y TPCN2.
Por eso, dentro de una misma familia pueden existir personas con ojos de colores diferentes y también pueden darse combinaciones que la antigua explicación de “dominante y recesivo” no podía explicar.
Color de ojos y genética: cómo se hereda
Durante décadas se consideró que el marrón era un rasgo dominante y el celeste uno recesivo. Según ese modelo, dos padres de ojos celestes solo podían tener un hijo con ojos celestes.
Las investigaciones genéticas posteriores demostraron que la herencia del color de ojos no funciona de una manera tan simple. La combinación de múltiples genes puede generar diferentes cantidades y distribuciones de melanina y dar lugar a una amplia variedad de tonalidades.
Esto explica que:
-
Dos padres de ojos celestes puedan tener un hijo de ojos marrones o verdes.
Dos padres de ojos marrones puedan tener un hijo de ojos celestes.
Dos hermanos puedan presentar colores de ojos diferentes.
Por qué los ojos son marrones, verdes, celestes o grises
La tonalidad del iris está relacionada principalmente con la cantidad de melanina presente y con la forma en que la estructura del ojo dispersa la luz.
Ojos marrones
Los ojos marrones contienen una mayor cantidad de melanina en el iris. Es el color más frecuente entre la población mundial y predomina especialmente en distintas regiones de África, Asia y América Latina.
Ojos avellana
Los ojos color avellana presentan una cantidad intermedia de melanina y pueden mostrar reflejos verdes o dorados, lo que genera una apariencia variable según la iluminación.
Ojos verdes
Los ojos verdes tienen poca melanina y su tonalidad surge de la combinación entre la pigmentación y la dispersión de la luz en el iris.
Ojos celestes
Los ojos celestes presentan muy poca melanina en la parte frontal del iris. Lo llamativo es que no existe un pigmento azul que produzca directamente ese color: la tonalidad aparece principalmente por la manera en que la luz se dispersa.
Ojos grises
Los ojos grises también contienen poca melanina, pero la estructura del iris dispersa la luz de una manera diferente, dando lugar a esa tonalidad.
El origen de los ojos celestes: una mutación de miles de años
Según la evidencia genética mencionada en la investigación, los antepasados de las personas de ojos celestes actuales pueden rastrearse hasta una mutación genética que apareció hace aproximadamente entre 6.000 y 10.000 años.
El origen se ubica en una región cercana al Mar Negro o al sudeste de Europa.
La mutación se produjo en una región reguladora del gen HERC2 y redujo la actividad de OCA2, un gen relacionado con la producción de melanina.
Esto no significa que todas las personas de ojos celestes desciendan de una única persona. La explicación es que la misma mutación se expandió dentro de una población ancestral común y posteriormente se transmitió entre generaciones.
Cuál es el color de ojos más frecuente en el mundo
Los ojos marrones son ampliamente predominantes a nivel global. Según los datos incluidos en el artículo:
-
Entre el 70% y el 80% de la población mundial tiene ojos marrones.
Entre el 8% y el 10% tiene ojos celestes.
Cerca del 5% presenta ojos color avellana.
Alrededor del 2% tiene ojos verdes.
Los ojos grises y ámbar representan menos del 1%.
La distribución también varía según la región. Los ojos celestes son especialmente frecuentes en países del norte de Europa, mientras que los marrones predominan en África, Asia y gran parte de América Latina.
El color de los ojos puede cambiar con el tiempo
El color del iris tampoco necesariamente permanece idéntico durante toda la vida. Muchos bebés, especialmente aquellos de ascendencia europea, nacen con ojos claros y durante los primeros meses o años puede aumentar la producción de melanina.
Este proceso puede modificar la tonalidad hasta los 6 a 36 meses de vida y hacer que los ojos se vuelvan marrones, verdes o avellana.
En la adultez también pueden producirse modificaciones leves. Determinados medicamentos, algunas enfermedades oculares y el envejecimiento pueden alterar el color.
Qué es la heterocromía
Otra característica relacionada con el color de los ojos es la heterocromía, una condición en la que una persona presenta un ojo de un color diferente al otro o distintas tonalidades dentro del mismo iris.
Generalmente se trata de un rasgo congénito e inofensivo. Sin embargo, en algunos casos poco frecuentes puede estar relacionado con determinadas enfermedades o lesiones.
Así, algo tan cotidiano como el color de los ojos puede contener una historia genética mucho más compleja de lo que parece: la combinación de genes, melanina y herencia permite explicar una enorme diversidad de tonalidades dentro de una misma especie y, en muchos casos, dentro de una misma familia.







