Por qué tu perro obedece menos cuando estás triste, según un estudio

Un estudio analizó cómo reaccionan los perros ante la tristeza y felicidad de sus dueños y encontró cambios en la interacción y la obediencia.

La felicidad del dueño puede favorecer el aprendizaje del perro

La felicidad del dueño puede favorecer el aprendizaje del perro

Es común pensar que los perros perciben las emociones de sus dueños y modifican su comportamiento para acompañarlos cuando están atravesando un momento difícil. Sin embargo, una investigación analizó qué ocurre realmente cuando los animales se encuentran frente a un dueño triste, feliz o en un estado emocional neutral.

El trabajo, publicado en la revista Animal Cognition por un equipo de investigadoras encabezado por Juliane Bräuer y Yana Bender, estudió tanto la interacción entre los perros y sus cuidadores como la capacidad de los animales para responder a una nueva orden.

Los resultados mostraron algo llamativo: cuando sus dueños estaban tristes, los perros no se acercaban más para consolarlos y, además, disminuían su respuesta a las indicaciones.

Perros y emociones: qué descubrió el estudio sobre la tristeza de sus dueños

Una de las particularidades de la investigación fue que no se utilizaron únicamente fotografías, audios o personas que simularan diferentes emociones.

Los investigadores modificaron de manera auténtica el estado de ánimo de los dueños mediante la proyección de videoclips. Los participantes desconocían cuál era el objetivo exacto del experimento, mientras los investigadores observaban posteriormente la conducta de sus perros.

No es rebeldía: descubrieron la verdadera razón por la que tu perro deja de obedecer cuando estás triste.

No es rebeldía: descubrieron la verdadera razón por la que tu perro deja de obedecer cuando estás triste.

El comportamiento de los animales fue analizado durante la inducción de las diferentes emociones y una sesión posterior de entrenamiento, en la que debían aprender una nueva orden.

Los resultados fueron diferentes según el estado emocional de los dueños:

  • Cuando el dueño estaba triste, los perros redujeron el contacto físico y miraron menos a sus cuidadores.

  • También saltaron con menor frecuencia durante la interacción.

  • La respuesta a la orden de “sentarse” disminuyó de manera marcada.

  • Cuando el dueño estaba feliz, los perros tuvieron un mejor desempeño en la tarea entrenada.

  • En ese contexto, respondieron a las órdenes con mayor rapidez y eficiencia.

¿Por qué el perro se aleja cuando su dueño está triste?

El comportamiento observado cuestiona la idea de que un perro necesariamente busca acercarse a su dueño para consolarlo cuando detecta tristeza.

Según la interpretación planteada por las investigadoras, la menor obediencia no debería entenderse como rebeldía o desobediencia consciente. La explicación estaría relacionada con la manera en que los perros perciben las señales de su entorno.

Un dueño que atraviesa un momento de tristeza puede transmitir señales corporales, auditivas y químicas diferentes. Su postura, tono de voz y nivel de energía pueden cambiar, lo que modifica la forma en que el animal interpreta la situación.

Ante un entorno con menos estímulos o una recompensa menos clara, el perro puede perder motivación para interactuar y responder a las instrucciones habituales.

Por el contrario, una actitud positiva y entusiasta puede generar un contexto más estimulante para el animal y favorecer su atención durante una actividad de aprendizaje.

La felicidad del dueño puede favorecer el aprendizaje del perro

Uno de los resultados más destacados fue la diferencia en el rendimiento durante el entrenamiento.

Los perros cuyos dueños se encontraban en un estado de ánimo positivo respondieron más rápido y de manera más eficiente a la orden aprendida. Esto sugiere que el estado emocional del humano puede influir en el contexto en el que se desarrolla la interacción y, por lo tanto, en la respuesta del animal.

El hallazgo no significa que los perros sean indiferentes frente a las emociones humanas. Por el contrario, el estudio muestra que los animales perciben cambios en el estado de sus cuidadores y modifican su conducta, aunque esa reacción no necesariamente adopte la forma de un acercamiento para brindar consuelo.

En ese sentido, cuando un perro parece “desobedecer” porque su dueño está triste, el comportamiento podría estar relacionado con una menor motivación o con la forma en que interpreta las señales que recibe, y no con una decisión deliberada de ignorar la orden.

Las más leídas