martes 21 de septiembre de 2021
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Panazo en Santa Fe: manifestación y venta de productos agroecológicos en rechazo al trigo transgénico

La jornada nacional está organizada por organizaciones socioambientales de varias provincias contra la producción de la semilla transgénica. En Santa Fe la manifestación tendrá lugar este viernes en la Plaza del Soldado.

Tal como se ocurrió el lunes pasado, el rechazo al trigo transgénico HB4 volverá a hacerse visible este viernes en la ciudad de Santa Fe y otras ciudades del país. Las organizaciones socioambientales invitaron a la sociedad a participar de la jornada donde se ofrecerán productos sin agroquímicos y se realizarán actividades con el propósito de informar sobre el posible aval internacional para la producción del cereal manipulado genéticamente.

La actividad que tendrá lugar este viernes desde las 11 en la Plaza del Soldado de Santa Fe se enmarca en la semana de acciones convocadas por la Plataforma Socioambiental que comenzaron el lunes pasado y que incluyeron "panazos" y "tortafritazos" también en otras provincias como Buenos Aires y Entre Ríos.

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Para las organizaciones que componen la flamante plataforma nacional, "el trigo transgénico HB4 de la empresa Bioceres se presenta como resistente a la sequía y tratan de imponerlo como una alternativa sustentable, pero en realidad es un exponente más de lo que representan los transgénicos: monocultivos industriales que utilizan millones de litros de agrotóxicos".

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El comunicado denunció además la existencia de 25.000 hectáreas sembradas con trigo HB4 en siete provincias argentinas, pese a que la comercialización y producción masiva aún no fue aprobada.

"Este es el primer trigo transgénico que tiene posibilidades de comercializarse en el mundo y así estar presente en nuestro pan y muchos de nuestros alimentos básicos junto con los agrotóxicos con los que será fumigado", expresaron.

Carlos Manessi, de la organización Paren de Fumigarnos, remarcó que Argentina "es el único país en el mundo que aprobó este trigo". "Vamos a ser los conejillos de Indias", agregó en diálogo con Aire Digital. Más allá de expresar el rechazo a la producción del cereal transgénico resistente al glufosinato de amonio, Manessi destacó que durante el evento del viernes "vamos a contar a la gente de qué se trata" el debate en torno al desarrollo de la empresa santafesina Bioceres y por qué un importante sector de la sociedad se opone.

Para la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), la producción del trigo HB4 significa una profundización del modelo del agronegocio, mientras los productores que conforman esta unión tienen como propósito fomentar la agroecología. "En Entre Ríos hay productores de trigo agroecológico que hacen sus propias harinas para la producción de pan. Son formas de producción sanas para el consumidor, el productor y el planeta", expresó Carla Sosa, referente de la agrupación con sede en Monte Vera.

Desde la Plataforma Socioambiental, constituida por grupos ambientalistas y civiles en defensa del ambiente, destacan la coyuntura en la que tiene lugar el replanteamiento del sistema agrario actual. "Esta pandemia está poniendo en discusión qué tipo de alimentos y de modelos productivos queremos para nuestros pueblos", dijo a Aire Digital Jeremías Chauque, de la comunidad Desvío a la Raíz.

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El grupo compuesto por 40 familias de Desvío Arijón practica una producción amigable con la naturaleza y la agricultura ancestral. "Es una respuesta a esta pandemia que pone sobre la mesa estos temas y nos pone cara a cara con un futuro incierto, donde el río Paraná, las lagunas, las cuencas y los arroyos se están secando y nos estamos quedando sin monte. Estamos demostrando que la producción de alimentos orgánicos es posible", argumentó el referente que estará presente con su comunidad este viernes en la Plaza del soldado ofreciendo productos sin agroquímicos.

Sujeto a aprobación internacional

El trigo HB4 fue desarrollado por un grupo de biólogos moleculares e investigadores argentinos, liderados por la investigadora Dra. Raquel Chan, directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL) perteneciente a la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y al Conicet, en alianza con la empresa argentina de biotecnología agrícola Bioceres con enclave en la ciudad de Rosario.

El gobierno argentino había preaprobado el trigo transgénico a finales de 2020 pero dejó la decisión final en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación del gobierno de Brasil. El aval del país vecino es más importante: la producción masiva de ese trigo está supeditada a lo que decida su mayor comprador.

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Entender por qué Brasil tiene la última palabra tiene su lógica industrial. Casi el 50% del trigo embarcado en puertos argentinos tiene a Brasil como destino, según la Bolsa de Comercio de Rosario, por lo que el visto bueno para la producción en masa del trigo transgénico no dependerá de consultas populares en las comunidades campesinas que viven en inmediaciones de los campos fumigados, tampoco del análisis de estudios de impacto ambiental.

Para los movimientos que integran la Plataforma Socioambiental es fundamental que la sociedad tenga espacio en la toma de decisiones que hasta ahora se llevan adelante entre los gobiernos argentino y brasilero y las empresas interesadas en comercializar un trigo que, al fin y al cabo, será trabajado y consumido por la misma sociedad cuya opinión no es tenida en cuenta. En este punto, Jeremías Chauque insistió en el creciente "despertar" de la conciencia ecológica. "Estamos empezando a comprender que si no tenemos soberanía ambiental, es muy difícil pensar una soberanía productiva y alimentaria", concluyó.