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Crisis de los cueros: impacta en el medio ambiente y culpan a una regulación que mantiene el gobierno nacional

Un industrial dijo que se entierran, generando contaminación. Además planteó que el problema, muy recurrente, se debe a la protección a las curtiembres que la gestión Milei no modificó.

La crisis de los cueros que plantearon empresas frigoríficas santafesinas, a raíz de la interrupción en el retiro en fresco que realizan las curtiembres, no solo impide ofrecer carne bovina a un menor precio en el mercado interno, sino que configura una seria complicación ambiental.

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El impacto ambiental de la acumulación y putrefacción de cueros

“Realmente la situación es muy caótica”, afirmó a AIRE el titular de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA) Miguel Schiariti, quien además reprochó a las autoridades del gobierno nacional que no hayan liberado este mercado.

Al respecto, explicó que muchas empresas frigoríficas -sobre todo las de menor escala- “no pueden acumular ni salar, ni tienen físico como para conservar” este subproducto de la faena, por lo que “esos cueros terminan enterrándose”.

Desde el punto de vista ambiental, sostuvo, “es muy malo porque hay putrefacción de cueros en el medio del campo”, lo que constituye un problema “muy serio” para el medio ambiente.

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Frigoríficos y curtiembres: un conflicto que afecta al sector de carnes

En los últimos días de 2024, desde la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa) volvieron a denunciar que las curtiembres dejaron de retirar los cueros frescos. “El tema es bastante complicado”, consideró el presidente Raúl Cagliero, porque las empresas se ven obligadas a salarlos para evitar que se pudran, asumiendo un sobrecosto en el funcionamiento de las plantas. Un año antes, en enero de 2023, las plantas santafesinas habían denunciado la misma situación.

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“Realmente la situación es muy caótica”, afirmó a AIRE el titular de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA) Miguel Schiariti

“Realmente la situación es muy caótica”, afirmó a AIRE el titular de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA) Miguel Schiariti

El problema es recurrente y en ocasiones anteriores cobró relevancia a nivel nacional porque las plantas, al no poder enviarlos a rellenos sanitarios, terminaron enterrándolos. Para Schiariti, “la situación sigue exactamente igual”.

Al respecto, explicó que el precio internacional de esta mercadería “ha caído de manera muy significativa”, como consecuencia de la lucha del ecologismo contra el uso del cuero natural, que se fue reemplazando por material sintético. La situación, dijo, “se ha puesto muy fea”.

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El oligopolio de las curtiembres y su impacto en las empresas frigoríficas

Sin embargo, apuntó contra la industria curtidora, que a su criterio “sigue siendo un oligopolio, para no llamarlo directamente monopolio”. Ocurre que son las únicas empresas con capacidad para exportarlos, ya que sin curtir se debe pagar un arancel que lo vuelve antieconómico para los frigoríficos. Por ello, desde Cafrisa pidieron que se habilite la exportación para “descomprimir” su acumulación en las plantas.

“Así como lo defendió Macri en su momento lo siguen defendiendo ahora, no hay ninguna solución en este sentido”, se quejó el titular de CICCRA. Además de indicar que “no hay precios para poder exportar cuero salado”, planteó que “este Estado que ha liberado muchas cosas no se ha metido con el tema cueros y la verdad no sé muy bien por qué”.

El industrial recordó que en el gobierno de Mauricio Macri se entendía el sostenimiento del statu quo porque el expresidente “siempre fue amigo de las curtiembres, siempre estuvo a favor de esto”. Y recordó que durante cuatro años se lo plantearon en la Mesa de Carnes, donde recibieron recurrentes promesas sin resultado concreto. “Nos prometió que iba a hacer algo, y la verdad nos dio charlas, charlas, charlas, pero no hizo absolutamente nada”.