Un grupo de trabajadores de efectores públicos y privados de Rosario realizó este viernes al mediodía una conmovedora manifestación frente al Monumento a la Bandera, que incluyó una fuerte intervención con cruces negras para denunciar la crítica situación que atraviesa el personal de salud y la población en general debido a la pandemia de coronavirus. La actividad se desplegó en un día clave para la provincia de Santa Fe: este viernes, el gobierno encabezado por Omar Perotti debe definir las medidas con las que se buscará durante las próximas semanas contener el hasta ahora incontrolable aumento de casos de coronavirus.
Leer más ► Reuniones claves para definir cómo sigue la cuarentena en Santa Fe
Los "Trabajadorxs por la Salud Colectiva", nombre que adoptó el grupo conformado por profesionales de distintas especialidades y efectores, piden la implementación del Aislamiento Selectivo Programado Intermitente (Aspi). La concentración de este mediodía se llevó a cabo con un protocolo estricto de distanciamiento, que se vio reflejado en las fotografías que retrataron el momento. Con ello, los profesionales buscan recordarle a la población la necesidad de contemplar y respetar las medidas preventivas ante la pandemia de covid. Las cruces negras representan las muertes que se pueden evitar con una adecuada gestión de la pandemia.
El Aislamiento Selectivo Programado Intermitente establecería de antemano períodos de circulación y liberación de actividades alternados con períodos de restricciones. El objetivo es disminuir temporariamente los contagios de coronavirus para darle al sistema de salud la posibilidad de atender a todos los pacientes que lo necesiten. Además, el hecho de que las fechas estén programadas de antemano facilita la organización previa de empresas, comercios, instituciones y familias, minimizando el impacto económico de las medidas.
Leer más ► Cómo evoluciona el director del Iturraspe tras contraer coronavirus
"Cuando decimos botón rojo decimos que tiene que ser intermitente y con derechos. Entendemos que no hay contradicción entre economía y salud porque nadie puede trabajar si ha enfermado, y tampoco puede trabajar un muerto", explicó Valeria Bulla, una de las integrantes del colectivo, en diálogo con medios rosarinos.







Dejá tu comentario