domingo 12 de julio de 2020
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Murió en la cárcel el Hannibal Lecter peruano

Ocurrió en La Plata. El hombre estaba detenido desde 2019 por haber acuchillado a su vecina en plena calle.

Juan José Ojeda, el estudiante de medicina peruano, murió el lunes en el pabellón psiquiátrico de la cárcel de Melchor Romero, donde estaba preso hace casi un año por asesinar a puñaladas y en plena calle a su vecina de la ciudad de La Plata. Por su virulencia, llegó a las crónicas bajo la comparación con el sanguinario personaje de ficción Hannibal Lecter.

El Servicio Penitenciario Bonaerense había advertido sobre la salud de "Tito" y la causa del deceso fue un "shock séptico", una infección interna generalizada cuyo origen no se determinó. En las primeras horas del martes, cuando se informó sobre la muerte del femicida, se especuló con la posibilidad de que Ojeda hubiera fallecido a causa de un contagio de coronavirus, pero las autoridades penitenciarias bonaerenses confirmaron que luego de realizarle el hisopado correspondiente para determinar si estaba infectado, el test dio negativo.

El sábado 5 de enero de 2019, el día que Ojeda mató a Silvia Tehl Ricci de Canalini, los dos habían discutido por "las hojas de la vereda". No era la primera pelea que tenían, pero fue la última. Frente al marido de la víctima, que se quedó sin reacción por el shock, Ojeda atacó a la mujer mientras cargaba el baúl con elementos que llevaría a sus vacaciones.

Ella sólo atinó a decirle que no se acercara. Él no dijo ni una palabra: la acuchilló en la cara, el pecho y el estómago. El asesino fue detenido horas después con la ropa todavía ensangrentada. Las pericias después determinaron que era "extremadamente peligroso para sí y para terceros" y que solamente podría comparecer ante la Justicia "atado y enjaulado", situación que le valió el apodo del personaje de ficción.

El viernes de la semana pasada, Ojeda pidió a las autoridades de la cárcel de Melchor Romero la atención de un médico porque tenía tos y le resultaba difícil respirar. Aunque tenía síntomas gripales, como dolor físico y de cabeza, los médicos confirmaron que no presentaba cuadro febril.

El especialista pidió su traslado para realizar una serie de estudios de alta complejidad, por lo que se decidió su derivación al hospital de Alejandro Korn, donde el cuadro empeoró en pocas horas, sumando fiebre. Por esa causa se lo internó en la unidad de cuidados intensivos, donde falleció.