“Esa frutilla que cada año vuelve a crecer y nos vuelve a enamorar”, narra la locución de uno de los shows musicales mientras en el escenario, las pequeñas frutillitas interpretadas por cuatro niñas de Coronda hacen su coreografía. Es que esta noche, las frutillas estuvieron en todas partes y hasta se personificaron en el escenario. En la entrada al evento, en los puestos, en fruta y en mermelada, en las pantallas, en los cajones, envueltas, a la vistas, en las manos de los niños y en los daiquiris. En la 62° Fiesta Nacional y la celebración de la cosecha número 100, las frutillas estuvieron más presentes que nunca.
“Coronda es frutilla, porque donde vayamos Coronda es frutilla”, dijo a AIRE el intendente de la ciudad, Ricardo "Bachi" Ramírez, durante la noche del sábado, con la celebración central. En las calles, en la plaza y en el escenario principal quedó demostrado una vez más el poder y la conexión de las frutillas con la ciudad y su gente. No es solo la economía, es también la tradición y una cultura alrededor del la frutilla. Son recuerdos, trabajo y sueños que se acumularon durante un siglo.
“Es la historia de un cultivo que identifica a una región, que se arraigó con distintos avatares y sobrevive con un nombre de importante trascendencia a nivel nacional e internacional”, destacó el gobernador Omar Perotti, en diálogo con AIRE mientras recorría los puestos de artesanos en las calles. “También tiene que ver con el trabajo de la gente, que trató siempre de hacer lo mejor”, agregó.
Para esta edición especial, que conmemora las 100 cosechas consecutivas de frutillas, el evento del sábado a la noche fue conducido por Luis Mino, un corondino de raíz que supo aportarle la emoción, calidez y el conocimiento local que la fiesta ameritaba. Durante toda la gala, entre cada show, hizo un recorrido por fotos de personajes locales reconocidos y famosas personalidades argentinas que visitaron la ciudad y quedaron marcados en el recuerdo, como Mirtha Legrand, Alfonsina Storni, Alberto Cortez y Sandro, entre los más conocidos.
Sobre el escenario principal
“Esta es Coronda, este es el río, esta es la frutilla, esta es la maratón, esta es una ciudad con casi 360 años de historia”, comenzó Mino y recordó que hace 40 años -en una edición que también condujo- ocurrió algo parecido con el clima. En aquel momento fue una tarde lluviosa que logró despejarse y permitió vivir una fiesta de la mejor manera.
“Desde hace 40 años que no estoy haciendo la conducción de esta fiesta, pero cuando me invitaron no lo dudé porque me sentí orgulloso”, confesó Mino y agregó: “Volví a mi tierra, a mi escuela, a mis amigos. Acá nací, crecí y me formé, en estos 40 años nunca me fui porque uno siempre vuelve al lugar donde fue feliz”. Desde las sillas en su frente, la multitud aplaudió la emoción del conductor.
Al comienzo, Mino -que en Coronda es Lucho- prometió un noche fantástica con variedad de shows, y así fue. Antes de los shows de la Academia de Danzas Folclóricas Argentinas de Coronda con Alberto Resquin y Gabriel Campostrini y el grupo A todo Ritmo, se subieron al escenario el intendente de Coronda. ”Tengo una emoción tan grande, es el sueño de mi vida esta fiesta”, dijo Ramírez, invadido por la emoción. Luego el gobernador saludó a los presentes y agradeció el trabajo del personal de salud en todo el tiempo de pandemia.
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Tras las palabras inaugurales, comenzó la fiesta que también contó con la actuación de Chichilo Viale, que hizo reír a todo el público, y nuevamente el arte del Instituto Folclórico Argentino y Aerobasic Gym.
Mientras la fiesta transcurría en la costanera de Coronda frente al río, en las calles interiores que rodean a la plaza, la fiesta también continuaba. Muchas familias, amigos, corondinos y gente de otras localidades siguieron recorriendo los puestos hasta la medianoche.
El cierre de la fiesta estuvo a cargo de los Tekis. El grupo jujeño de folclore salió al escenario para alegrar al público que esperó hasta el final de fiesta y levantó a todos de las sillas. En el borde del escenario y en el medio del público, varios grupos de personas no pudieron evitar bailar al ritmo de la música. “Estamos contentos de volver a los festivales, después del parate por la pandemia”, indicó a AIRE Mauro Coletti, encargado de vientos y coros, en la banda que conforma junto a Sebastián López en primera voz, quena y charango, Juanjo Pestoni en batería, Pipo Valdez en vientos y charango, Walter Sader en guitarra y Pucho Ponce en bajo.
El show de los jujeños brindó la alegría, la diversión y celebración necesaria para coronar una noche soñada para la ciudad de Coronda que honró el fruto y la actividad que le dieron una identidad. Según indicó el intendente de la ciudad, unas 7.000 personas participaron del acto central de la Fiesta Nacional de la Frutilla. Se trata de una multitud que se congregó en una fiesta que gira en torno a un fruto pero que, quedó claro, es mucho más que eso.
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