“Cacho” Castaña, el popular cantante y compositor que le puso banda sonora a varias generaciones de argentinos, falleció este martes 15 de octubre a los 77 años luego de luchar durante mucho tiempo contra diversas afecciones respiratorias, que derivaron en otros múltiples problemas de salud.
Había sido internado de urgencia el viernes 28 de septiembre en el Sanatorio de Los Arcos de Palermo. Se encontraba en terapia intensiva y la noticia de su muerte se conoció a las 11.50.
El último parte médico difundido por la institución indicaba que el artista atravesaba una “condición grave y con pronóstico reservado”. Además, la comunicación -hecha pública a pedido de la familia del músico- detallaba que “el Sr. Humberto Castagna ingresó por un cuadro de neumonía en el contexto de ventilación mecánica prolongada”.
Desde entonces y de acuerdo al informe de Los Arcos, el paciente se encontraba “con antibióticos de amplio espectro y bajo sedación profunda, con soporte de un respirador artificial” y recibía también “tratamiento por una falla renal aguda en esta delicada situación”.
Adiós a “Cacho de Buenos Aires”: sus temas más recordados
Humberto Vicente Castagna falleció este martes a los 77 años. Aquí te dejamos sus canciones más reconocidas.
Castaña (77 años) estaba en el Remeo Center de Pilar, un centro de rehabilitación especializado en enfermedades respiratorias, donde se recuperaba luego de haber estado casi un mes internado en Los Arcos.
El creador de canciones como “Para vivir un gran amor”, “Café La Humedad” y “Garganta con arena” atravesaba serios problemas de salud desde hace unos 15 años.
En 2005 había sido internado por una dolencia cardíaca, en 2011 por problemas respiratorios y el 24 de diciembre de 2013 había sido ingresado en Los Arcos por complicaciones derivadas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc) que padecía.
Desde fines de 2018 su estado se había vuelto aún más frágil, con recurrentes internaciones asociadas a sus afecciones respiratorias. El 5 de agosto de este año había sido hospitalizado, esta vez por una neumonía, y fue dado de alta cuatro días después, aunque el 23 del mismo mes retornó al sanatorio por un virus respiratorio sincitial.
Estuvo internado poco menos de un mes, hasta el 19 de septiembre, y continuó su recuperación en el Remeo Center de Pilar hasta que su estado volvió a agravarse por una bacteria que afectó sus pulmones. Fue ingresado una vez más a Los Arcos, donde murió.
El sanatorio Los Arcos se ubica en el barrio porteño de Palermo. Foto: Santiago Pandolfi / NA
Nacido en el barrio de Flores como Humberto Vicente Castagna el 11 de junio de 1942, fue un autoconvencido “ganador” tanto en su arte como en la vida, casi un mito viviente, que además de llenar muchas veces el Luna Park y otros locales, se casó o convivió en forma compulsiva y se metió en el lecho de ricas y famosas.
Autor de canciones que se hicieron famosas, como “Café La Humedad” y “Garganta con arena”, que le dieron dinero y celebridad a raudales, al igual que productos como “Quieren matar al ladrón”, Castaña se deslizó en un vaivén entre lo sublime y lo demagógico, siempre a la espera de la aprobación de un público incondicional.
Entre esos títulos se encuentran el autocelebratorio “Lo llaman el Matador”, “Señora, si usted supiera”, “Ojalá que no puedas”, “Para vivir un gran amor”, “Septiembre del 88”, y los homenajes “Tita de Buenos Aires”, por “Tita” Merello, y “La gata Varela”, por Adriana Varela.
Profesor de piano a los 14 años, Castaña integró varias orquestas de tango y a mediados de la década de 1960 comenzó a hacerse popular a través de “Sábados circulares”, el programa ómnibus que Nicolás “Pipo” Mancera difundió por Canal 9 y luego por otras emisoras.
Fanático del club San Lorenzo de Almagro, participó de los festejos del centenario de la institución en 2008 y más de una vez vistió esa casaca en partidos de beneficencia.
Sus últimas apariciones en TV, en el programa “Buenos muchachos” -C5N-, conducido por Beto Casella y en el que compartió el panel con el “Bambino” Veira, Alfio “Coco” Basile y Guillermo Cóppola, lo mostraron con una salud claudicante, con pocas intervenciones verbales.
La frágil salud de Castaña no impidió que en diciembre de 2016 llegara al Teatro Colón en compañía de amigos como “Tini” Stoessel, Alejandro Lerner, Valeria Lynch y Marcela Morelo y que en mayo de 2018 concretara su encuentro con Ramón “Palito” Ortega para el espectáculo “Juntos” que colmó el estadio porteño Luna Park.
En enero de 2018, Castaña cosechó repudios por haber dicho en el primer envío del ciclo “Involucrados aquí y ahora” (América) que “si la violación es inevitable, relájate y goza”, lo que motivó que la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Fabiana Tuñez, advirtiera que esa declaración “no hirió a alguien en particular sino a toda la sociedad”.
Además de ser uno de los cantantes argentinos más conocidos, era bien conocido como un seductor empedernido que tuvo un sin fin de romance a lo largo de su vida como Susana Giménez entre las más destacadas.
Resumiendo la lista rápidamente entre su varios romance podemos mencionar Graciela Edith Bruno, Mónica Gonzaga, Jorgelina Aranda y María Ceballos.
Castaña reveló en su libro autobiográfico Vida de artista, detalles inéditos sobre su relación con la diva de los teléfonos. Tuvo un romance con la diva cuando ella estaba en plena relación con Carlos Monzón, que comenzó como una broma entre ellos y terminaron a los besos.
“Cacho” y Susana mantuvieron una larga amistad luego de haber estado relacionados sentimentalmente. La diva de los teléfonos siempre estuvo presente en los cumpleaños del artista.
Fue allí que salió la anécdota del cómico escape de Castaña en el baúl de un auto cuando Monzón llegaba a la casa donde vivía con la diva.
Silvia Peyrou fue otra de las mujeres que tuvo un lugar en la vida del cantante, con quien mantuvo una relación fugaz de verano en 1995, y quien tuvo un hijo cuya paternidad le atribuyó al cantante. Reconoció al niño tras un terrible batalla legal y mediática, aunque después de una pruebas de ADN se demostró que no era su padre.
“Cacho” Castaña pasó por el altar en tres oportunidades, la primera vez fue con Selva Mayo, una actriz y vedette con la que se casó en los años ’80, pero la relación duró apenas un año y medio.
Andrea Sblano fue su segunda esposa. La boda fue en 2006 y el matrimonio duró cinco años y fue tema de controversia por la diferencia de edad entre ambos. Ella tenía 26 años mientras que él tenía 63.
El casamiento de “Cacho” y Marina en 2016
La tercera fue la vencida para “Cacho”. Apostó al amor con Marina Rosenthal Cabrales, una psicóloga marplatense de 40 años, heredera del emporio de café que lleva su apellido y estuvieron juntos desde 2012. Se casaron en agosto de 2018.
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