El fiscal que investiga el asesinato de Úrsula Bahillo dijo este viernes que el imputado Matías Martínez se mostró "frío" y "apático" al negarse declarar en la causa. Además consideró que deben crearse "medidas más potentes" para luchar contra los femicidios y aseguró que dejará "hasta la última gota de sudor" para lograr una condena a reclusión perpetua.
En diálogo con la prensa, el fiscal Sergio Terrón consideró que las actuales medidas para prevenir los femicidios "son insuficientes" y que "se deberán diseñar en un futuro herramientas que puedan ayudar a las víctimas.
Sobre la indagatoria de este viernes, en la fiscalía de Chacabuco, Terrón detalló que Martínez "sólo saludó, dijo ‘buenos días’ y que no iba a declarar", tras reunirse brevemente con su defensor oficial. "No soy psicólogo, pero de tantos años de trabajar en esto, este tipo de personalidades suelen ser muy frías y tienen la esfera afectiva bloqueada. No se expresan y cuando lo hacen, lo hacen con conductas disruptivas llegando inclusive a matar, como en este caso", dijo el fiscal.
El fiscal explicó que ahora tiene 15 días -de los que le quedan 13-, para pedir la prisión preventiva de Matías Martínez y en caso de necesitar una prórroga, podrá pedir otros 15 al juzgado de garantías para reunir "el cuadro probatorio", lapso durante el cual el imputado permanecerá detenido ya que "los peligros procesales son inminentes ante la pena en expectativa.
Leer más: Ruidazo en Santa Fe por el brutal femicidio de Úrsula en Rojas
Respecto a la pena, Terrón aseguró que dejará "hasta la última gota de sudor" para lograr que este caso finalice con una condena a reclusión perpetua y se refirió al padecimiento de la madre de Úrsula por lo ocurrido. "Me pongo en la piel de la mamá, quien me refirió que estuvo diez años buscando este embarazo de Úrsula, es su única hija y viene una persona y le destruye el bien más preciado, que es su hija, le destruye la vida, la posibilidad de tener nietos, de ser cuidada por su hija en el futuro...el daño además de ser irreparable es inconmensurable", expresó compungido.
Consultado sobre cómo funcionó el Estado ante el caso de Úrsula, Terrón contestó: “Evidentemente funcionó mal porque si llegamos a este resultado, no podemos defender nada. Con lo que teníamos no alcanzó”, y agregó que si tuvieran los instrumentos necesarios, no habría tantos femicidios.
En ese sentido, explicó: “La única verdad es la realidad. Si vemos para atrás todos los femicidios que hubo, evidentemente tenemos que concluir que todos los perímetros y botones antipánico no sirven, que son medidas simbólicas, medidas que quedan a criterio de la persona a la que se le imponen si quiere cumplir o no, deliberado a su voluntad”. Y le pidió intervención a los legisladores: "Los legisladores deberán instrumentar otras herramientas más potentes y eficaces para poder evitar este tipo de hechos”; y en ese punto mencionó las “tobilleras” de monitoreo e incluso pidió “modificar el Código Penal”.
El fiscal agregó que el femicida, pese a las denuncias y causas abiertas en su contra, "no tenía ninguna sentencia condenatoria" y explicó que "la sola denuncia no basta para detener a nadie" porque se debe cumplir con un proceso con elementos y luego probar esa causa.
Finalmente, Terrón dijo que espera con los resultados de los peritajes telefónicos de los celulares de Úrsula y Martínez, que le permitirán conocer si el encuentro entre ellos había sido o no pactado y los movimientos y comunicaciones que mantuvo cada uno antes del hecho
Además confirmaron que el imputado será alojado en la “Unidad 49” de Junín, que en la actualidad funciona como Alcaidía para procesados.
Temas
Te puede interesar








