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Actualidad Iglesia católica | Santa Fe |

El arzobispo Sergio Fenoy envió un mensaje esperanzador para la pascua a sus fieles

En una Semana Santa diferente a la de otros años por la pandemia que afecta a Argentina y al mundo, el máximo integrante de la iglesia católica santafesina envió una misiva bajo el título: ¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo?.

El próximo domingo 12 de abril llega la pascua en un contexto diferente al que los fieles están acostumbrados. Una Semana Santa distinta, consecuencia de la pandemia por coronavirus que afecta a Argentina y al mundo. Es por esto que el arzobispo Sergio Fenoy, el máximo integrante de la Iglesia santafesina, envió un mensaje de esperanza para todos los feligreses bajo el título: ¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo?.

Leer más ► Desde Nueva York, el crudo relato de un santafesino que se enfermó de coronavirus

La misiva fue elaborada junto a a los sacerdotes, diáconos, consagrados, y todo el pueblo de Dios de la Arquidiócesis de Santa Fe.

El mensaje completo:

Ante la pandemia que estamos viviendo surgen, naturalmente, sentimientos de

impotencia, ansiedad e incluso miedo. Pero más allá de lo que sentimos, la realidad nos muestra

que este momento de nuestra historia es una oportunidad única para replantearnos nuestros

modos de vida, reaprender formas de comportamiento, cuidar integralmente la salud, valorizar

nuestra relación con la naturaleza, con la familia, con la sociedad. Es ocasión para encontrarnos

de frente, sin las evasivas de la prisa diaria, con estas preguntas existenciales que contienen las

realidades más profundas de nuestra naturaleza humana: la muerte, los límites, las relaciones

con los demás, el encuentro, la trascendencia, el sentido de la vida, el deseo de felicidad. En

última instancia nos ponen frente a nuestra condición de creaturas, frágiles y vulnerables, al

mismo tiempo que valiosas y únicas. Nos ponen frente a Dios.

Como en la tarde de la pascua, cuando salió al encuentro de los discípulos desanimados

(Lc. 24, 13), hoy también Jesús se hace presente junto a nosotros para compartir nuestras

tristezas, y a la vez animarnos a tener otra mirada sobre las cosas que nos suceden, descubrir

nuevos caminos, remover tantas “piedras” que cierran nuevas oportunidades de vida.

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Monseñor Fenoy redactó el mensaje navideño junto con los voluntarios de Cáritas

Monseñor Fenoy redactó el mensaje navideño junto con los voluntarios de Cáritas

Jesús nos abre los ojos y nos hace “arder el corazón” para que nos relacionemos con

nuestros hermanos desde la solidaridad y la comunión, la esperanza y la alegría, la ayuda y el

servicio a todos, especialmente a los más necesitados, abandonados y marginados. El desafío

inmediato de este tiempo es vencer el miedo con la creatividad de la caridad, imaginando

nuevas formas de estar, de servir, de acompañar.

Todas nuestras dificultades encuentran en Jesús su respuesta definitiva. Él jamás toma

distancia de nuestra vida. Nada puede separarnos de su amor. Su Misericordia no se detiene. Él

es nuestra Esperanza.

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Hoy estamos sostenidos por muchos que demuestran paciencia e infunden confianza,

que saben generar corresponsabilidad, “personas comunes –corrientemente olvidadas– pero que están

escribiendo los acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de

reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad,

voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo”

(Francisco). Ellos actualizan el misterio pascual en ambientes cotidianos; se identifican con la

pasión, muerte y resurrección de Jesús; “lavan los pies” de los enfermos, están al pie de la cruz

de los que sufren; son signos de la resurrección con su testimonio de esperanza cuando

arriesgan su vida para que otros vivan mejor. Saben que solos nos hundimos. Enseñan con su

vida que todos nos necesitamos.

El corazón de la Iglesia sigue latiendo en cada Eucaristía, celebrada en soledad por

nuestros sacerdotes, en cada gesto pequeño y cotidiano de amor que, desafiando la presente

crisis, transforman en miles de formas distintas el servicio y rezan por el bien de todos. Son el

testimonio vivo de que en Cristo hemos sido sanados y abrazados. Ya nadie ni nada puede

separarnos de su amor redentor.

Nuestra Señora de Guadalupe ampare y consuele a los más golpeados por esta crisis y

nos permita salir de esta adversidad fortalecidos en la fe, la esperanza y el amor.

Santa Fe de la Vera Cruz, Semana Santa 2020.-

SERGIO ALFREDO FENOY junto a los sacerdotes, diáconos, consagrados,

y todo el pueblo de Dios de la Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz