Murió Catalina Giraldo, la psicóloga de 30 años que pidió la eutanasia por trastornos de salud mental

La psicóloga de 30 años murió tras una prolongada batalla legal y médica para acceder al tratamiento, un caso que abrió un debate sobre salud mental.

El caso derivó en una disputa judicial que trascendió la situación personal de Giraldo y abrió un debate sobre los derechos de las personas con trastornos de salud mental.

El caso derivó en una disputa judicial que trascendió la situación personal de Giraldo y abrió un debate sobre los derechos de las personas con trastornos de salud mental.

La psicóloga colombiana Catalina Giraldo murió el pasado 9 de julio a los 30 años, luego de acceder a la eutanasia tras una prolongada lucha judicial y médica. Su historia cobró notoriedad porque fue la primera persona en Colombia en solicitar formalmente el acceso al suicidio médicamente asistido por padecimientos vinculados exclusivamente a la salud mental, un pedido que finalmente le fue denegado.

Murió Catalina Giraldo: diez años de tratamientos y un sufrimiento persistente

Giraldo había sido diagnosticada con trastorno depresivo mayor severo y persistente, trastorno límite de la personalidad y trastornos de ansiedad. En una entrevista con Noticias Caracol había descrito el sufrimiento que atravesaba: "Es como una sensación de vacío con la vida, que lo siento físicamente, en el pecho, y me duele". Durante una década realizó numerosos tratamientos sin lograr una mejoría sostenida.

A lo largo de esos años recibió cerca de 40 esquemas farmacológicos, infusiones de ketamina, extensos procesos de psicoterapia y tratamientos como la terapia electroconvulsiva. Además, en los últimos siete años fue internada en nueve oportunidades y atravesó varios intentos de suicidio durante episodios de crisis agudas.

En octubre de 2025 presentó ante su prestadora de salud una solicitud para acceder al suicidio médicamente asistido, una práctica despenalizada por la Corte Constitucional de Colombia en 2022 como parte del derecho a morir dignamente. Sin embargo, el pedido fue rechazado porque el país todavía no cuenta con una reglamentación que establezca cómo debe implementarse ese procedimiento. Posteriormente, un juez de Bogotá también rechazó su planteo al considerar que podía acceder a la eutanasia, procedimiento en el que el medicamento es administrado por personal de salud.

El caso derivó en una disputa judicial que trascendió la situación personal de Giraldo y abrió un debate sobre los derechos de las personas con trastornos de salud mental. Acompañada por su abogado, Lucas Correa, impulsó una causa que buscaba generar un precedente. "La Corte tiene en sus manos un caso único y excepcional, en el que quien decide morir pide hacerlo de otra manera: acompañada, sin dolor y junto a su familia", había sostenido el letrado durante el proceso.

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