Una joven influencer oriunda de Polonia que quiso copiar el look de un cantante se hizo un tatuaje en el blanco de los ojos y quedó ciega. Aunque el tatuador deberá pagar una multa y hacer servicio comunitario, el abogado defensor de la daminificada no está de acuerdo con la condena. Conocé los detalles del caso.
Aleksandra Sadowska tenía 21 años cuando, en el intento de imitar a su estrella favorita de rap, Popek, se realizó un tatuaje en los ojos. Fue entonces cuando acudió al estudio de Piotra A., a quien encontró por Internet y en quien depositó su confianza para que ejecutara el procedimiento. Sin embargo, las cosas salieron más que mal.
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“Siempre quise tener los ojos tatuados, pensé que se me verían bien”, contó la modelo de Polonia a seis años del incidente en diálogo con la publicación británica Mirror. “El artista del tatuaje tenía docenas de esos procedimientos en su portafolio. Al menos eso es lo que dijo. Entonces resultó que no era cierto. También afirmó tener educación médica, lo cual también es dudoso”, agregó.
Al parecer, el tatuador le inyectó la misma tinta que se utiliza para pintar la piel. Al sentir fuertes dolores en los ojos, Aleksandra acudió a un médico que le diagnosticó glaucoma y cataratas avanzadas.
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A pesar de someterse a varias operaciones para recuperar la vista, ninguna la ayudó y uno de sus ojos tuvo que ser reemplazado por un implante. En tanto con el otro solo ve una luz brillante, sin contornos.
La joven demandó al estudio de tatuajes por el daño irreparable. Su abogado, Pawel Jagielsk, aseguró que “hay pruebas claras de que la persona que realizó el tatuaje no sabía cómo realizar un procedimiento tan delicado”.
Ahora, el tribunal de distrito de Varsovia, Polonia ha condenado a Piotr A. El pasado 20 de diciembre el juez lo declaró culpable por no brindar asistencia a la víctima y de causar incapacidad permanente, con lo cual deberá pagar una multa de más de 33.000 euros y a realizar 360 horas de servicio comunitario. Sin embargo, Jagielsk presentará una apelación.





