Una de las leyendas más antiguas del mundo vuelve a tener protagonismo con la aparición de una criatura de gran tamaño, que ha motivado la investigación para descubrir su origen y la posible existencia de otras especies similares en el Lago Ness, ubicado en las Tierras Altas de Escocia.
Las investigaciones más recientes descartan que dentro del Ness naden ejemplares del plesiosaurios, un reptil que apareció en el periodo Jurásico y ya está extinto. Este ha llegado a ser considerado como el animal marino más grande de su tiempo.
Cada año, el lago Ness consigue atraer a miles de turistas, curiosos por la historia que ha crecido desde hace varios siglos y genera alrededor de 50.000.000 de dólares al año para la economía escocesa. Algunos aseguran, incluso, que esa es la principal razón por la que la leyenda no ha sido desmantelada oficialmente.
Mientras tanto, la curiosidad mantiene pendiente a turistas y residentes cercanos a la región, como ocurrió con Lindsay Freeman, una mujer que reside en Inglaterra y le contó al medio The Mirror sobre un supuesto hallazgo vinculado con el mítico monstruo en el pueblo costero de Poole, en Dorset, Inglaterra.
“Estaba caminando por la playa en ese momento. Me llamó la atención porque tenía un aspecto muy inusual y era grande”, explicó Freeman al Daily Star sobre un animal que ha sido nombrado “monstruo bebé del lago Ness” y enseguida describió el aspecto del especimen: “No podía pensar en un animal que tuviera una cola como un tiburón, pero también patas como una tortuga. También parecía que tenía brazos pequeños y una cabeza muy extraña”.
La mujer hizo este hallazgo en noviembre y se quedó intrigada, por lo que se comunicó con su familia para que la ayudara a identificar de qué animal se trataba, pero no fue una labor sencilla y recurrió a las redes sociales. Allí, no llegaron más allá de las especulaciones por la similitud con otras especies marinas como cazón, salamandra, tortuga, lagarto y varias más.
“Una vez que lo publicamos, recibimos una avalancha de respuestas, algunas divertidas, otras serias; pareció capturar la imaginación de muchas personas”, explicó Lindsay.
La explicación de la ciencia
Afortunadamente, cuando las redes aún estaban buscando una respuesta, un experto sumó una explicación posible. En este sentido, Rob Deaville, gerente de proyecto del Programa de Investigación de Varamientos de Cetáceos del Reino Unido, hizo su aporte sobre la cuestión.
Él indicó que podría ser un tipo de elasmobranquio, una familia más amplia que incluye rayas y tiburones. "No soy un experto en la identificación de elasmobranquios -sostuvo- Pero para mi ojo inexperto, esto parecen los restos de una raya. Parece que hay broches al lado de la cola y ojos dorsalmente en la parte superior de la cabeza. Supongo que se quitaron las aletas pectorales y se desechó el resto del cuerpo".
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