El viernes 22 de marzo de 1996, Vélez venció a River por 3 a 2, en Liniers. El segundo tanto de los locales fue anotado por el paraguayo, que hizo un verdadero e inolvidable golazo desde ¡60 metros! y que, a la fecha, es el único caso en la historia del fútbol de un tanto marcado por un arquero y desde esta distancia.