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Un plan B en Mar del Plata: 5 lugares para encontrar fuera del circuito turístico

La Feliz es un clásico de la costa atlántica con sus lugares típicos, pero hay un recorrido por fuera de lo usual que sorprende hasta a los vecinos

Mar del Plata es el balneario más popular de la Argentina es una verdad consabida. En consecuencia, hasta aquellos que ni siquiera visitaron la ciudad conocen sus puntos insoslayables: la playa Bristol, el monumento al lobo marino, el Casino Central, Punta Mogotes, el Torreón del Monje, los clásicos alfajores y, entre otros sitios, el puerto y sus famosos barquitos anaranjados.

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Mar del Plata

Mar del Plata

Sin embargo, hay una Feliz que va más allá del derrotero turístico y que sorprende incluso a sus propios habitantes. Ya sea tanto desde playas retiradas, sitios precisos para disfrutar de la naturaleza cuando el plan no está frente al mar, pasando por lugares de ensueño, hasta otros con pasadizos, mesas con comensales desconocidos, expresiones culturales, tragos espirituosos y contraseñas para ingresar.

A continuación, un recorrido posible para visitantes acostumbrados a caminar las calles y arenas marplatenses que quieran variar el circuito, o para aquellos que viajen por primera vez y busquen una experiencia distinta.

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La cabaña del bosque, casa de té

La cabaña del bosque, casa de té

1. La cabaña del bosque, casa de té

Un lugar de ensueño, ubicado a unos 200 metros de una de las entradas al Bosque Peralta Ramos. El sitio fue fundado hace 36 años por Sonia de Francisco con el fin de reunirse con la familia y los amigos. La idea era encontrar un momento de paz en medio de la naturaleza: un concepto que aprendió en La Dulce, el pueblo marplatense que albergaba a una comunidad danesa, donde nació y vivió de chica.

A medida que se avanza entre sus caminos que se asemejan a laberintos, se pueden ver diferentes árboles, arbustos, un estanque con peces y plantas que rodean las mesas y sus bancos de piedra y madera (desde la pandemia también se puede consumir afuera).

El té, cuyas hebras son recogidas a mano, es la estrella: hay negro, rojo, verde y se sirve caliente, helado, con azúcar negra, con limón, fruta o cítricos del Mediterráneo. No obstante, el maridaje perfecto se produce con las deliciosas tortas. Asimismo, se destacan scones, los batidos y los tostados en pan de campo con palta y distintos quesos.

2. Encuentros a ciegas

La dinámica es la siguiente: escribís a la redes sociales de “Encuentros a ciegas” y, cuando se completa el cupo de ocho o nueve personas, se empieza a organizar la mesa (única) para la cena. La principal pregunta, mediante el grupo de WhatsApp creado para la ocasión, apunta a saber si entre los asistentes hay alérgicos a algún alimento, si tienen una dieta en particular, son veganos, vegetarianos o cualquier información importante para la cocina.

La mesa en la que se reúnen los visitantes es la misma que usan los dueños de la propiedad. La meta es que sientan como en su casa: elijan los libros de la biblioteca, utilicen los juegos, toquen la guitarra o en el verano, salgan al jardín a degustar los manjares de Lisandro bajo las noches estrelladas a tan solo 200 metros del mar.

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Laguna La Brava

Laguna La Brava

3. Laguna La Brava

Este paraje, al que se accede desde la ruta nacional 226, técnicamente pertenece al partido de Balcarce. No obstante, se ubica a solo 44 kilómetros de Mar del Plata: en definitiva, una distancia similar a las concurridas playas que se encuentran en las cercanías de Chapadmalal. Al ingresar, por uno de sus caminos de tierra, de repente se erige una zona arbolada que confluye en una laguna de 430 hectáreas, cuya profundidad oscila entre los 3 y 7 metros, rodeada de la Sierra Brava.

Las actividades para realizar en la zona son diversas. En ese sentido, el Club de Pesca Balcarce es el sitio que propone más opciones: botes, kayak, lanchas, wind surf o jet ski son algunas de las tantas posibilidades. Asimismo, hay un muelle para contemplar las bellezas naturales, parrillas, zonas de acampe, baños y duchas. En el último tiempo, se agregó dentro del predio el servicio de food truck de Barman’s Drink’s. El acceso a los socios del club es gratis, mientras que el resto debe pagar la entrada y las atracciones.

Cualquiera fuera la búsqueda deseada al visitar este paraje serrano, el consejo infalible es contemplar desde cualquiera de sus ángulos los atardeceres: un plan inmejorable.

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The Clue Hidden Bar

The Clue Hidden Bar

4. The Clue Hidden Bar

El misterio, la sensualidad y los enigmas son denominadores comunes en este bar “inspirado en el universo de la alquimista Julia R. Tanner del siglo XIX” y en los speakeasy (bares a puertas cerradas) surgidos en la época de la ley seca en EE. UU. Por lo tanto, visitarlo no se limita solo a saciar menesteres gastronómicos: en rigor, es una experiencia más amplia.

Una vez adentro, su decoración (hay una biblioteca con recetas y libros de estudio de alquimia), la oscuridad, sus recovecos, más sus bebidas espirituosas propician la sensación de transitar un universo casi paralelo. Si bien tiene comidas, incluso con menús de varios pasos, sus tragos son la nota destacada.

El sitio también marca la diferencia en las presentaciones de cada uno de sus cócteles. Sobre un pato de hule o una bandeja; o bien, ocultos dentro de una campana con humo o un cofre son algunas de las posibles formas.

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Balneario Cruz del Sur

Balneario Cruz del Sur

5. Balneario Cruz del Sur

Típico balneario de la zona de Chapadmalal, cuyas playas se destacan por su amplia extensión y conexión con la naturaleza. De hecho, abunda el verde con una frondosa zona de arbustos y árboles; además hay un arroyo ideal para que jueguen los niños. Predomina un ambiente amable y familiar, que propicia liberar la mente para descansar y escaparse de esa típica analogía que se traza sobre La Feliz como la Buenos Aires con mar.

El balneario está ubicado en la parte de los acantilados y es un sitio, por sus elevadas olas, ideal para practicar surf. La playa cuenta con estacionamiento vigilado, restaurante, carpas, baños y duchas con agua caliente. En la entrada tiene una bajada que es para ingresar a la parte pública y otra para acceder al complejo concesionado.