Ni Mendoza ni Neuquén: un salto de agua escondido en Córdoba con paisajes de película
Entre los cerros de Copina, esta cascada sorprende con su caída en abanico, pozones y vistas únicas. Ideal para una escapada de caminata en contacto con la naturaleza.
Escapada a un salto de agua escondido en Córdoba con paisajes de película.
Córdoba no tiene nada que envidiarle a Mendoza o Neuquén cuando se trata de paisajes imponentes. La provincia guarda cientos de cascadas en sus rincones serranos, muchas de ellas alejadas de los circuitos tradicionales y perfectas para quienes disfrutan las escapadas al aire libre.
Te podría interesar
Una de esas joyas poco conocidas es la cascada Bella Lucía, ubicada en la zona de Copina, al sur del valle de Punilla. A orillas del Río de la Suela, esta caída de agua deslumbra por su belleza y el entorno natural que la rodea: pastizales, paredones de piedra y senderos tranquilos que regalan una experiencia ideal para reconectar.
Caminata entre pastizales y río a la cascada Bella Lucía
El acceso a Bella Lucía arranca después de pasar por un paraje llamado “La Joyita”, muy cerca de la ruta. Desde ahí, un sendero entre pastizales acompaña el cauce del río y marca el rumbo hacia esta cascada escondida.
El recorrido a pie dura aproximadamente una hora y media, con un nivel de dificultad bajo. Solo hace falta estar atentos a las marcas del camino y llevar calzado cómodo para cruzar algunas zonas húmedas. La caminata bordea el río entre piedras y verdes, con sonidos que ya anticipan la presencia del salto de agua.
LEER MÁS ► Ni Misiones ni Mendoza: un sorprendente salto de agua escondido en las sierras de Córdoba
La sorpresa al llegar: Bella Lucía en todo su esplendor
La primera vista de la cascada muestra una caída de agua tímida, apenas visible detrás de un paredón rocoso. Pero unos metros más arriba, al cambiar la perspectiva, Bella Lucía se muestra en su totalidad: una serie de saltos escalonados que finalizan en una cortina de agua que baja en abanico sobre la piedra, creando pequeños piletones ideales para descansar y mojar los pies.
También es posible bajar hasta la base de la cascada y caminar entre las paredes encajonadas que enmarcan este rincón mágico. Algunos incluso siguen subiendo por el sendero para admirarla desde otros ángulos.
LEER MÁS ► Ni La Cruz ni Villa Yacanto: el destino de Córdoba con cascadas y senderos naturales






