La localidad de Entre Ríos fundada en 1904 que sorprende con termas, una torre del reloj y paisajes rurales

A menos de una hora de Paraná, una localidad entrerriana propone una escapada entre naturaleza, descanso y tradiciones que todavía forman parte de su identidad. Un destino tranquilo que guarda varios rincones para descubrir.

María Grande tomó 1904 como año de origen, aunque la zona ya aparecía mencionada en registros históricos del siglo XVIII.

María Grande tomó 1904 como año de origen, aunque la zona ya aparecía mencionada en registros históricos del siglo XVIII.

A menos de una hora de la ciudad de Paraná se encuentra María Grande, una localidad donde la tranquilidad del campo entrerriano se respira en cada esquina. Aquí se conserva una fuerte identidad rural y reúne atractivos que permiten conocer su historia, disfrutar de las termas y recorrer un paisaje marcado por campos, arroyos y naturaleza, en una escapada de fin de semana.

Una escapada a María Grande para disfrutar de sus termas

El Complejo Termas de María Grande es uno de los principales atractivos de esta localidad entrerriana. El predio se extiende sobre 47 hectáreas de monte nativo y cuenta con una propuesta pensada para combinar descanso y contacto con la naturaleza.

El complejo dispone de nueve piscinas de agua salada, con temperaturas que van desde los 39 hasta los 46,5 grados. Tres de ellas funcionan bajo techo y dos incorporan hidrojet. Las piletas presentan diferentes formas y profundidades, desde los 30 centímetros hasta 1,60 metros, lo que permite contar con distintas opciones dentro del mismo predio.

Entre las características principales del complejo se encuentran:

  • 9 piscinas termales, con diferentes temperaturas.
  • 3 piscinas cubiertas, para disfrutar del complejo también en días menos favorables.
  • 2 piscinas con hidrojet, que suman otra alternativa dentro del circuito termal.
  • 47 hectáreas de monte nativo, atravesadas por una cañada.

Además, el predio cuenta con cabañas, zona de camping, gastronomía y servicios para quienes buscan quedarse durante la visita.

Las Termas de María Grande forman uno de los principales atractivos de esta localidad ubicada a unos 80 kilómetros de Paraná.

Las Termas de María Grande forman uno de los principales atractivos de esta localidad ubicada a unos 80 kilómetros de Paraná.

Qué visitar en María Grande: historia, cultura y tradición rural

Recorrer la zona urbana de María Grande permite descubrir monumentos icónicos y vivenciar la identidad de los descendientes de inmigrantes que moldearon la zona agropecuaria:

  • La Torre del Reloj: emplazado sobre la céntrica Avenida Argentina, este monumento se erige como el símbolo arquitectónico por excelencia de la localidad.
  • Templo parroquial y arquitectura colonial: la pintoresca iglesia local domina el paisaje de las plazas públicas, ideales para compartir rondas de mates al aire libre.
  • Museo de Maquinaria Agrícola: la Sociedad Rural mantiene un espacio único que exhibe cosechadoras y tractores antiguos restaurados que aún funcionan, cobrando vida cada septiembre durante la gran exposición agroindustrial de la ciudad.
  • Turismo de estancia: los establecimientos rurales de las afueras ofrecen jornadas de cabalgatas, paseos en sulky y sabrosos almuerzos con platos criollos caseros.
Cada septiembre, la tradición agropecuaria cobra protagonismo con una exposición que reúne maquinaria histórica, actividades productivas y propuestas para visitantes.

Cada septiembre, la tradición agropecuaria cobra protagonismo con una exposición que reúne maquinaria histórica, actividades productivas y propuestas para visitantes.

La Reserva Natural de María Grande y el paisaje rural

Más allá de las termas y los atractivos culturales, María Grande también guarda un espacio donde la naturaleza ocupa el centro de la escena. En el margen sur de la localidad se encuentra la Reserva Natural, un área verde que conserva parte de la flora autóctona del monte nativo.

El lugar permite alejarse por un rato del movimiento urbano y recorrer un paisaje atravesado por vegetación, aves y una laguna que se convirtió en uno de los puntos destacados del paseo. Pequeños puentes de madera y sectores para descansar completan el recorrido.

La propuesta invita a:

  • Caminar entre vegetación autóctona y conocer parte del monte nativo de la zona.
  • Observar aves en un entorno natural cercano al centro.
  • Recorrer la laguna y sus puentes de madera, uno de los sectores más pintorescos de la reserva.

El paisaje rural aparece como otra expresión de la identidad de María Grande. La localidad se encuentra rodeada por campos vinculados históricamente con la actividad agropecuaria, una tradición que también se refleja en las propuestas de turismo rural.

La Reserva Natural de María Grande conserva parte del monte nativo y ofrece un espacio para observar aves y recorrer una laguna con puentes de madera.

La Reserva Natural de María Grande conserva parte del monte nativo y ofrece un espacio para observar aves y recorrer una laguna con puentes de madera.

Algunos establecimientos permiten acercarse a las costumbres de la vida de campo a través de experiencias como las comidas caseras, los paseos en sulky y las cabalgatas.

De esta manera, la Reserva Natural suma una alternativa diferente al recorrido por María Grande: un espacio verde dentro de la propia localidad que permite descubrir la flora, la fauna y el paisaje que forman parte del entorno entrerriano.

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