Escapada a un pueblo de Córdoba donde manda la paz y la naturaleza en cada rincón
Sin boliches, sin multitudes y con un río que invita a quedarse todo el día, este destino del Valle de Calamuchita gana terreno entre quienes buscan descanso real en Córdoba.
Los Reartes apuesta a un turismo simple, ligado a la naturaleza y la historia.
Como cada verano, la provincia de Córdoba se convierte en el objetivo de miles de familias que buscan un destino rodeado de naturaleza y tranquilidad. Lejos de ruido de la ciudad y de la rutina de la oficina, se encuentra Los Reartes, en el corazón de Valle de Calamuchita, una opción que muchos pasan por altos, pero que resguarda atractivos únicos.
Te podría interesar
Lejos del ruido y de las agendas cargadas, Los Reartes invita a reconectar con lo simple: río, caminatas cortas y noches que terminan temprano. El pueblo nació en el siglo XVIII y todavía hoy mantiene una fisonomía que lo distingue dentro de la provincia de Córdoba.
Escapada a Los Reartes, un pueblo que conserva su escala y su historia
No existen shoppings ni grandes complejos turísticos. Cuenta con su tradicional casco histórico, con su antigua capilla y espacios verdes, lo que refuerza la sensación de estar en un lugar donde la rutina se desacelera de manera natural.
LEER MÁS ► Escapada a un mágico pueblo de Brasil con aguas cristalinas y fauna que parece de película
Durante los meses de calor, la vida del pueblo gira en torno al río Los Reartes. Sus aguas claras, con sectores amplios y de poca profundidad, permiten disfrutar sin sobresaltos y sin la presión de compartir espacio con multitudes.
Las playas naturales se extienden a lo largo de la ribera y ofrecen sombra, arena fina y rincones ideales para pasar horas sin más plan que descansar.
LEER MÁS ► Escapada por Santa Fe, descubí un paraíso de flamencos lejos del estrés y cerca de la aventura
Qué hacer en Los Reartes durante el verano
El perfil turístico del pueblo se apoya en propuestas simples y de bajo impacto, pensadas para disfrutar el entorno sin alterarlo:
- Recorrer senderos serranos a pie y sin exigencias físicas
- Andar en bicicleta por caminos rurales y costeros
- Visitar ferias artesanales y almacenes de producción local
- Conocer estancias históricas y espacios culturales del pueblo
- Participar de eventos al aire libre organizados en temporada
- Todo sucede a un ritmo pausado, sin necesidad de reservas ni cronogramas estrictos.
Sabores regionales y noches sin ruido
La oferta gastronómica acompaña la identidad del lugar. Parrillas, casas de comida regional, cervecerías artesanales y pequeños espacios de té funcionan en patios abiertos o construcciones antiguas.
Cuando cae el sol, el pueblo baja aún más el ritmo: cenas tranquilas, caminatas cortas y un silencio que se vuelve protagonista, interrumpido solo por el sonido del río o los grillos.
LEER MÁS ► Escapada a un pueblo oculto de Mendoza, con viñedos de altura y la ruta de San Martín






