La Semana Mundial de la Lactancia, que se lleva a cabo entre el 1 y el 7 de agosto, es fomentada por la Alianza Mundial pro-Lactancia Materna en coordinación la Organización Mundial de la Salud y Unicef. Todos los años, esta iniciativa pone sobre la mesa distintos temas relacionados con la lactancia y, en 2023, lleva el lema “Amamantar y trabajar: ¡hagamos que sea posible!”.
AIRE conversó con la nutricionista Florencia Jacobi y la doula Claudia Barreiro, dos especialistas en lactancia materna, sobre los beneficios de la leche materna para la salud de los lactantes. Además, ambas advirtieron que la mayoría de los lugares de trabajo no están preparados para amamantar.
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“La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido. Tiene muchos beneficios y se adapta. No es la misma al momento del nacimiento que a los dos años”, aseguró la nutricionista Florencia Jacobi (MT:1482) en diálogo con AIRE.
“Los primeros tres días es calostro, inmunidad pura, es todo lo mejor que puede recibir el bebe. Después del año, la leche humana tiene más concentración de proteínas y grasas. Incluso tiene beneficios a nivel cognitivo, es decir para el desarrollo de la inteligencia y el aprendizaje”, agregó.
Por su parte, Claudia Barreiro, que trabaja como doula profesional hace 30 años, aportó un dato clave que destaca la relevancia de la leche materna. “Cómo será de irremplazable la leche materna que no ha podido ser copiada por los laboratorios. Lo que nosotros llamamos ‘leche maternizada’ proviene de otra especie como la vaca y no es lo mismo”, explicó Barreiro.
“El calostro, que contiene toda la inmunidad que necesita el bebe para crecer sano, nunca pudo ser copiado por ningún laboratorio. Entonces, no hay mejor leche para un bebé humano que una leche humana”, indicó.
De acuerdo a los expertos, durante los primeros 6 meses de vida, la leche materna debería ser el único alimento del bebé, mientras que la de fórmula debe ser ingerida solo secundariamente y por indicación médica. Sin embargo, se presentan de forma frecuente ciertos obstáculos para amamantar. Uno de ellos está asociado con el lugar de trabajo.
Desde febrero de 2022, en Argentina se lleva a cabo la iniciativa “Espacio Amigo de la Lactancia Materna” en el ámbito laboral y de estudio. Se trata de un área cómodo higiénico y privado que ofrece las condiciones adecuadas para la extracción y conservación de la leche materna, pero no todos los lugares de trabajo tienen uno para ofrecer a las personas que están atravesando por esa etapa de sus vidas.
“Muchos tienen sus lugares certificados. Y otros lo tenían y ya no porque necesitan el espacio físico y los cierran. Estuve conversando con muchas mujeres que se están extrayendo leche en el baño. Y la verdad que un bebé no por qué recibir un alimento que fue preparado en el baño”, sostuvo Jacobi.
La nutricionista explicó que no tienen que no tienen que los lactarios no tienen que ser lugares excesivamente amplios. “No se necesitan más cosas que algo para sentarse, una mesita, una mesada para lavarse las manos y una heladera para mantener la leche en buen estado”, detalló.
Sin embargo, la falta de lactarios no es lo único que atenta contra la lactancia materia en los espacios de trabajo. La rutina diaria también es un factor clave e influyente. “Hay mamás que están muy preocupadas por volver a su actividad con rápidez. Tienen una reunión o algo pendiente para terminar, pero es necesario que se tomen un tiempo porque después llegan a la casa y no tienen leche para dejarle al día siguiente”, expresó Jacobi.
Además, la familia también juega un papel importante en el momento que la persona que debe amamantar reingresa al mercado laboral.
“Al trabajo de crianza del bebé se le agrega la tarea profesional. Y si hay algo que atenta contra la producción de leche es el cansancio. El entorno familiar tiene que ser un sostén para que esa persona pueda descansar y a la vez recomponerse para una tarea durísima como es amamantar”, aseguró Barreiro.
La lactancia materna es una responsabilidad compartida en la que se debe involucrar a toda la sociedad para garantizar los derechos de los bebés a ser amamantados.
“Es muy importante concientizar que la lactancia es una responsabilidad social. No miremos más solo a la mujer y al bebé. La lactancia es una responsabilidad de todos y eso incluye al Estado, las políticas públicas, los lugares de trabajo y a la familia”, indicó la nutricionista.
“Hay muchas intervenciones que dificultan que se establezca una lactancia. Ni hablar después de sostener la vida en sociedad que llevamos, que necesita mujeres productivas. Tienen que volver a trabajar enseguida, pero criar un niño –amamantarlo y sentar las bases nutricionales e inmunológicas para toda su vida– también es un trabajo y hay que poder visibilizarlo”, concluyó Jacobi.
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