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Redes sociales y filtros: ¿cómo influyen en la propia imagen corporal?

Una especialista alertó que el abuso de filtros y retoques digitales en las redes sociales pueden tener efectos psicológicos graves. Además, brindó consejos para controlar los pensamientos negativos respecto del propio cuerpo.

Seguir a personalidades famosas en las redes sociales, ver constantemente sus vidas, sus cuerpos, lo que comen, lo que hacen, cuánto entrenan, sus viajes y sus salidas, ¿cómo afecta el propio autoestima?. Y aún más, ver sus fotos con filtros, es decir, con máscaras digitales que deforman el rostro en tiempo real, editadas, en la mejor pose y el mejor ángulo, ¿Cómo afecta la imagen corporal de uno mismo? Una especialista aseguró que la interminable comparación con las personas que se ven en internet y el uso excesivo de filtros generan una sensación de insatisfacción con la propia apariencia y pueden tener efectos psicológicos graves.

Aire Digital habló con la psicóloga Sofía Juárez, quien analizó este padecimiento que cada vez se presenta con mayor frecuencia en las consultas en terapia. La profesional consideró que Argentina de por sí es un país con estándares de belleza muy irreales y discriminadores hacia las personas que no cumplen con los parámetros establecidos, y que las redes sociales se encargaron de distribuir dichos estereotipos. Para ella, "esto afecta mucho la construcción de la propia imagen corporal".

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En Noruega entró en vigor una nueva ley que obliga a los influencers locales a informar si sus fotos fueron retocadas o modificadas digitalmente.

En Noruega entró en vigor una nueva ley que obliga a los influencers locales a informar si sus fotos fueron retocadas o modificadas digitalmente.

A principios de julio, en Noruega entró en vigor una nueva ley que obliga a los influencers locales a informar si sus fotos fueron retocadas o modificadas digitalmente. Las reglas afectarán a cualquier publicación paga en todas las plataformas de redes sociales. Según trascendió, el objetivo es reducir la presión de los jóvenes por cómo luce su cuerpo.

Los influencers y los anunciantes deberían incluir en sus posteos advertencias de si, por ejemplo, se retocó la cintura, los ojos, las arrugas o cualquier parte del cuerpo. Está previsto que quienes incumplan la norma tengan que pagar multas de distintos montos, e incluso podría implicar pena de presión -en casos extremos-. La normativa fue aprobada por el organismo parlamentario de dicho país y es una enmienda a la Ley de Control y Comercialización de 2009.

¿Estas advertencias ayudarían a mejorar la autoestima de los usuarios? Juárez consideró que es una iniciativa acertada para combatir los trastornos de la imagen corporal. "Hay miles de retoques para mostrar que todo es supuestamente perfecto, lo de Noruega es una iniciativa muy válida, que puede tener efectos positivos en las personas", afirmó. Desde que el uso de las redes sociales se volvió un hábito constate en la vida de la mayoría de las personas, Juárez consideró que todas las personas se esfuerzan por "posturear", y esto tiene consecuencias en la salud.

Esta iniciativa también podría ser propicia para prevenir los trastornos de ansiedad y depresión que genera el hábito de compararse todo el tiempo con los demás, algo que desde que se crearon las redes la especialista comenzó a verlo más a menudo en niños y adolescentes. "Las redes son buenísimas para un montón de cosas, pero para esto son muy malas. El hecho de que chicos pequeños las estén usando les genera trastornos muy graves. Son niños que no tienen su personalidad definida y que están más vulnerables a caer en estos padecimientos", aseguró.

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En definitiva, la red social termina siendo una "gran mentira" y los filtros crean una realidad que no es cierta. En esta línea, Juárez consideró que la negación y la mentira son actos psíquicos "muy graves", que pueden derivar en trastornos de la imagen corporal. Además, el uso excesivo de las redes sociales lleva al inconformismo, a que nada termine de satisfacer completamente a la persona.

Para la psicóloga, Instagram deja vulnerable a los usuarios ante estas inseguridades personales, pero sobre todo a las mujeres, a quienes se les piden ciertos parámetros de estética y cuidado más exigentes. Al haber tantos chicos y chicas que trabajan con su contenido en las redes, también nota algunas transformaciones en el cuerpo. "Muchas personas cambiaron su propio cuerpo para poder dedicarse a ser influencer. Estamos muy afectados por la cultura de la belleza, por un estereotipo irreal que cuesta mucho conseguir y para el que generalmente se requiere más sufrimiento o padecimiento que esfuerzo", afirmó Juárez.

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"Estamos muy afectados por la cultura de la belleza, por un estereotipo irreal que cuesta mucho conseguir y para el que generalmente se requiere más sufrimiento o padecimiento que esfuerzo", dijo la psicóloga.

El límite es la afectación a la calidad de vida

Consultada acerca de cómo darse cuenta si se padece un trastorno de la imagen corporal, la profesional dijo que "un psicólogo lo puede diagnosticar, pero el límite es cuando afecta tu calidad de vida". No siempre es de gravedad, pero cuando se llega al punto de no poder postear ninguna foto que no está retocada, es momento para preguntarse qué pasa en uno mismo que no puede ver su propia imagen tal cual es.

Para las personas sin patologías graves, recomendó centrarse en qué no le gustaría cambiar de su propio cuerpo: "Estamos siempre acostumbrados a pensar lo que nos falta y no tenemos, al centrarse en lo que no se quiere cambiar se encuentra la excepción".

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En segundo lugar recomendó dejar de usar en exceso las redes sociales y nunca descuidar que son un juego, no la realidad. Pueden ser bien usadas para darse a conocer, crecer en un negocio o en lo profesional, pero desde lo personal no dejan de ser un juego. "La red social es para mostrarme, para querer pertenecer, ser parte de o querer mostrar que soy parte de. Hay que quitarle el peso que le ponemos y entenderla como un mero juego", dijo la psicóloga. Se puede poner una foto en pose, editada, pero siempre hay que saber que no es real y que los afectos van por fuera de la red social.