Con 16 años, la vida de "Consti", como amorosamente lo llama su tía Mercedes Lazzarini, no es la de cualquier adolescente. Las consecuencias físicas y neurológicas que acarrea producto del choque lo limitaron por completo. Constantino está en coma o estado vigil: lo que tradicionalmente se conoce como estado vegetativo. Responde a una expresión para referirse a un estado como de "vigilia sin respuesta".
Constantino tiene los ojos abiertos pero no ve, escucha, posee un botón gástrico y presenta estímulo frente al dolor. Hace cuatro años tuvo que someterse a una cirugía porque los clavos colocados tras el accidente se salieron de lugar. Transcurre sus días en una cama ortopédica.
Su tía Mercedes lo carga en la butaca trasera de la camioneta familiar y juntos viajan 12 kilómetros. Desde la casa de campo ubicada sobre la ruta 55 entre Cacique Aracaiquín y Saladero Cabal en la que vive la familia a una casita que poseen en Marcelino Escalada, departamento San Justo, provincia de Santa Fe. Allí están de lunes a viernes, porque Mercedes trabaja como asistente escolar en una escuela del pueblo.
Constantino Viale y la vida tras el accidente en el que murió el resto de su familia
La familia de Constantino no es la de origen. Es la que lo cobijó y le dio amor cuando se quedó completamente solo: Mercedes Lazzarini (50) hermana de la mamá fallecida del adolescente, Jorge Pablo Barceló (54) esposo de Mercedes y tío político de Constantino y los dos hijos del matrimonio: Jeremías (que hoy tiene 29 años) y Joaquín (25), primos de Consti, verdaderos "hermanos de corazón".
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Mercedes Lazzarini junto a Jorge Barceló, su esposo y los dos hijos de la pareja: Jeremías y Joaquín Barceló.
A Mercedes Lazzarini le sobra energía cuando habla de toda su familia. "Consti es uno más de mis hijos", cuenta, aunque no es necesario poner en palabras el amor, porque sobra desde aquel 3 de diciembre en que el pequeño de cinco años quedó entre sus brazos, debatiéndose entre la vida y la muerte casi sin aliento, sin padre, sin madre, sin hermano mayor, casi sin nada en el mundo.
Mercedes Lazzarini afrontó junto a su esposo la internación post-accidente de Constantino Viale
Aquel diciembre de 2011, tras el accidente, Mercedes y su esposo Jorge dejaron los preparativos navideños de lado y viajaron a Rosario para internar a Constantino en la terapia intensiva del Sanatorio del Niño. Alquilaron un departamento durante un año para estar cerca del pequeño, cuyo cuadro de salud era sumamente delicado. Tras siete meses, el pequeño salió de terapia y pasó a sala común, donde estuvo internado otros cuatro meses.
"Mi hijo Joaquín iba a tercer año y sufrió mucho nuestra ausencia, tenía 14. Quedó solo viviendo en nuestra casa del pueblo para poder seguir yendo a la escuela. No me lo perdono porque lo veía tan débil, se quedaba solo y una vecina le cocinaba", relata Mercedes cuyo corazón se dividió en cuantas partes pudo, para no abandonar ni a sus dos hijos: Joaquín y Jeremías, ni tampoco a Consti.
Para Joaquín (25) la adolescencia tampoco fue la soñada. El día del accidente estaba sentado junto a dos amigos en el tapial de "la casita del pueblo" que nombra Mercedes. La casita está enfrente de donde se produjo el accidente fatal. Joaquín vio el accidente, Joaquín vio morir a sus tíos y a su primo mayor... Joaquín vio agonizar a su pequeño primo Constantino.
Mientras vivió en su casa, Joaquín colaboró con la atención de Constantino. Después emigró de Marcelino Escalada, vivió un tiempo en un departamento en Santa Fe, ciudad en la que se recibió de Técnico en Higiene y Seguridad. Actualmente vive en España, desde diciembre del 2021, fecha en la que -casualidad o no- se cumplieron 10 años de la tragedia vial.
Jeremías (29) el hijo mayor de Mercedes y Jorge, en cambio, vivió una experiencia diferente. Como era más grande cuando ocurrió todo, comprendió la situación desde otra perspectiva y aún hoy participa del cuidado de su primo.
Mercedes vela por Consti cada segundo de su vida y lo nombra a cada instante, con ese tono campero, entrador... con la simpleza de sus palabras que aman en forma desmedida. A Consti no puede dejarlo solo porque se ahoga, porque toma medicación de 7 a 23, porque la necesita.
Constantino está 10 días en su casa y otros 10, lo cuida una hermana soltera de Mercedes, Susana, que es enfermera. Se turnan para descansar y juntar fuerzas para el período que les toca cuidarlo 24/7.
"Siempre me acuerdo del padre de Consti y lo reputeo. El día del accidente, mi cuñado había estado tomando alcohol durante muchas horas en el bar del pueblo, sabiendo que volvía manejando y trayendo a toda su familia. No vio el camión porque estaba alcoholizado. Vinieron los de Estrellas Amarillas para pintarlas en el lugar de accidente... enfrente de mi casa... les dije que no. Salir a la puerta de casa y ver las estrellas todos los días... un calvario", concluyó Mercedes Lazzarini.
Mercedes destaca la asistencia social que recibe Constantino
Cuando Mercedes se hizo cargo de Constantino pudo gestionar la tutela del menor y en Iapos lo recibieron como familiar directo. La obra social le cubre las tres sesiones semanales de kinesiología y la asistencia de la acompañante terapéutica.
"Le tengo que agradecer a Iapos y la EPE de San Justo. Siempre hubo serios problemas con la luz y tuvimos que comprar un grupo electrógeno porque Consti necesita aspirador y colchón antiescaras", explicó la entrevistada.
Si bien en la zona donde está emplazada la casa de Mercedes en el pueblo de Marcelino Escalada, la luz depende del departamento San Javier, cuenta que siempre fueron indiferentes a sus reclamos. En cambio, los operarios de la Empresa Provincial de la Energía con sede en San Justo, "instalaron un sistema" para controlar la luz hasta la casa de Mercedes.
Cómo fue el accidente en el que murió la familia entera de Constantino Viale
La tragedia se desató aproximadamente a las 22 del 3 de diciembre del 2011, en la Ruta Nacional Nº 11, a la altura del kilómetro 594, más precisamente en el centro de la planta urbana de la localidad de Marcelino Escalada, departamento San Justo, en la provincia de Santa Fe.
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El accidente fatal se produjo el 3 de diciembre del 2011, por la noche, sobre la ruta N° 11.
En ese lugar, colisionaron un camión Scania 113 dominio BTC 324 con semirremolque que transportaba productos de perfumería, conducido por León Mario Brites (33), oriundo de Asunción del Paraguay (quien viajaba solo hacia el norte) con una camioneta Chevrolet S 10 patente EOD 252, que cruzaba la ruta hacia el este. La camioneta era conducida por Carlos Oscar Viale, de 54 años, acompañado de su esposa María Luisa Lazzarini, de 42 y sus hijos Nazareno Viale, de 10, y Constantino Viale, de 5 años, todos domiciliados en Marcelino Escalada.
A raíz del tremendo impacto, la camioneta quedó destruida. Los padres y el hijo mayor de la familia murieron en el acto, mientras que Constantino Viale fue trasladado muy grave en forma urgente al Hospital de Niños Orlando Alassia de la capital provincial y luego, derivado a Rosario. El chofer del camión resultó ileso.