Micaela Sánchez es una joven oriunda de Venado Tuerto y una de las protagonistas de la pandemia de coronavirus en la provincia de Santa Fe. Es que fue la primera y, hasta el momento, única paciente internada en uno de los centros de aislamiento preparados por el gobierno provincial para alojar a aquellos infectados con sintomatología leve. En Aire de Santa Fe, Micaela contó cómo fue su experiencia en uno de los establecimientos del sur santafesino.
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Cómo el virus llegó a ella, no está claro. La joven de 20 años estuvo en contacto con amigos que viajaron a Brasil pero completaron el aislamiento de 14 días, por lo que una de las posibilidades es que la hayan contagiado dos semanas después del viaje. Según los médicos que la atendieron, otra de las posibilidades es que haya contraído el virus en la misma localidad de Venado Tuerto, donde vive junto a su familia.
Lo cierto es que la joven presentó síntomas muy leves a principios de abril y recién el 24 de ese mes le confirmaron que era "positivo" en coronavirus. En ese momento empezó una historia que Micaela jamás imaginó vivir. Un domingo por la noche la llamaron por teléfono desde el servicio de emergencias 107 para avisarle que el lunes siguiente por la mañana iban a trasladarla a un centro de aislamiento de la misma localidad. Su familia había dado negativo al coronavirus y dos de sus familiares son pacientes en riesgo, por lo que los médicos decidieron prevenir urgentemente. "Nunca me imaginé que me iban a trasladar", contó la protagonista en el programa Pasan Cosas.
"Cuando me llamaron para decirme que preparara mis cosas empecé a llorar. Mi mamá estaba a dos metros mío sin poder abrazarme ni nada. Armé el bolso entre lágrimas", recordó Micaela. Tanto ella como su familia pensaron que en el centro de aislamiento Mica podría al menos, hacer amigos. Pero al llegar al edificio notó que era la primera y única paciente internada allí.
La angustia de Mica era intensa. "Desde que dí positivo tuve que lidiar con los escraches de la gente...todo eso fue una carga y encima saber que no tenía cerca a mi familia me hacía peor", relató. Pero la ansiedad fue desapareciendo con el correr de los diez días que permaneció aislada.
Los profesionales de la salud que la atendieron la "mimaron" y atendieron muy responsablemente. "Tenía tres enfermeras: una a la mañana, otra a la tarde y una tercera a la noche y el servicio era continuo", contó Micaela. "Me medían la temperatura todos los días, me llevaban comida, había servicio de catering y personal de seguridad", agregó. Incluso, al ser la única paciente, se transformó en la preferida del centro. "Me traían chocolates, alfajores y más regalos", recordó entre risas. "Siempre estuvieron presentes y cuando el resultado del hisopado dio negativo todos aplaudían, fue una alegría tremenda", continuó.
Hasta la fecha, la provincia de Santa Fe registra 244 casos positivos de coronavirus. Entre ellos, tres fallecidos y más del 75% de los infectados ya recibieron el alta.
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