menu
search
Sociedad

La historia de Eduardo, el vendedor ambulante de Arroyo Leyes al que le robaron el carrito de las empanadas

Eduardo Cordeyra y su familia subsisten gracias a la venta ambulante de pan casero, choripanes y empanadas. Con mucho sacrificio compró un carrito, lo restauró y el Día del Padre se lo robaron.

Eduardo Cordeyra (46) vive en una casa cerca de las calles 6 y 17 de Arroyo Leyes. Junto a su esposa y dos nenas de 4 y 10 años subsisten gracias a la venta de pan casero y empanadas. La pandemia y las consecuentes restricciones les jugó una mala pasada pero igual salieron adelante y ahorraron durante 9 meses para comprar un carrito, poder fabricar empanadas al paso y ampliar la oferta gastronómica: se lo robaron el fin de semana cuando Eduardo viajó a ver a su padre a Buenos Aires.

Eduardo dialogó con Ignacio Laurenti y Fabiana Chiappero en el programa Emergencias 911 por Aire de Santa Fe y relató que se dedica a la venta ambulante en Arroyo Leyes y Los Zapallos. Durante nueve meses juntó de a 10, 20 y 100 pesos hasta que llegó a los $5000 y compró el carrito a un vendedor en Paraná. El fin de semana viajó a Buenos Aires con motivo del Día del Padre para visitar al suyo: cuando regresó el lunes, el carrito ya no estaba en la esquina de su casa.

carrito.jpg
El carrito que Eduardo espera recuperar para seguir trabajando

El carrito que Eduardo espera recuperar para seguir trabajando

"Veníamos ahorrando desde septiembre del 2020, me salió la oportunidad compralo en Paraná, un vecino me ayudó y le fuimos soldando fierritos. Todavía no habíamos terminado la reparación. El carrito es de 1,38 m por 1,38 m y tenía mesas soldadas con la intención de que los clientes pueden comprar y sentarse a comer ahí. Nosotros vendíamos enfrente de casa pero la idea era instalarnos al costado de la ruta para vender más", contó Eduardo Cordeyra.

"Al carrito lo pagué $ 5.000 y gasté otros $5.000 para restaurarlo por completo. Gasté 10.000 pesos en total, para nosotros es mucho. Los vecinos pusieron la foto en el grupo de whatsapp y el Facebook. De la amargura que tenía ni hice la denuncia, fueron días difíciles, ayer se nos murió una mascota, venimos con muchos inconvenientes", agregó el entrevistado.

A pesar de la gran amargura, Eduardo no pierde las esperanzas de que se lo devuelvan y aclara que ya perdonó a quien sea que se lo haya llevado. "Me quedó el carrito choripanero y con eso voy a salir a trabajar, hay que salir adelante. El que lo tenga lo voy a perdonar, que me lo devuelva solo lo quiero para volver a trabajar", concluyó Eduardo Cordeyra.

Entrevista con Eduardo Cordeyra