domingo 20 de septiembre de 2020
Sociedad | Rosario | femicidios | aborto legal

La crónica del 8M en Rosario: una marea verde y violeta para reclamar igualdad de derechos

Las rosarinas se concentraron en el Monumento de la Bandera para denunciar la falta de equidad en el trabajo, la ola de femicidios y pedir que se sancione la ley de aborto legal y seguro.

Las rosarinas se apoderaron de la ciudad la tarde de este lunes durante la marcha por el 8M, en la que niñas, jóvenes y las “viejas” marcharon para terminar con la violencia machista, que cada 23 horas provoca que una mujer sea asesinada en manos de un varón, por el aborto sea legal seguro y gratuito. Salieron a la calle sin miedo, porque juntas y organizadas van a derribar al patriarcado.

En el marco del paro plurinacional de mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans originarias, indígenas, afros y no binaries, desde las 17.30 las calles se colmaron de pañuelos, remeras, banderas y carteles. La marea verde y violeta marchó desde el centro de la ciudad rumbo al Monumento a la Bandera. “Hoy no están todas nuestras voces juntas, porque desde la tumba no se puede gritar”, “Hasta que todo sea como lo soñamos”, “Si mañana no vuelvo abracen a mi mamá” fueron algunos de los muchos lemas inscriptos en pedazos de cartón, pancartas y en la piel de muchas mujeres.

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“En el sector público el paro es total, en los organismos nacionales, provinciales y municipales paramos las 24 horas, llegamos a este lunes con mucha fuerza. El sector privado es muy complicado que pueda parar, es uno de los sectores mas conservadores, donde el machismo está muy fuerte”, manifestó Liliana Leyes, representante de la Asociación de Trabajadoras del Estado (ATE) y Secretaria de Género de la CTA Santa Fe.

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En las pancartas y en su propia piel las mujeres escribieron

En las pancartas y en su propia piel las mujeres escribieron "Si mañana no vuelvo abracen a mi mamá", "Hoy no están todas nuestras voces juntas, porque desde la tumba no se puede gritar".

Además, agregó: “Las desigualdades en el mundo del trabajo son muy profundas, nosotras tenemos menor jerarquía que los varones, menor salario. La paridad nunca logra alcanzarse, el techo de cristal sigue estando, por ejemplo, a la hora de negociar las paritarias, siempre son los varones. Las desigualdades se aprenden en la casa, nuestros hijos ven la explotación diaria con una mamá que no tiene un salario por trabajar”.

Cuando decimos que la deuda es con nosotras es porque todos los días hay un asesinato de una mujer por su condición de género, porque somos nosotras las que sostenemos la triple jornada horaria de trabajo.

En marzo ya hubo cinco femicidios y suman 68 en lo que va del año, por ellas y por miles de mujeres asesinadas por violencia machista, hoy el colectivo feminista se movilizó y gritó por las que ya no tienen voz.

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Este año la consigna del paro fue “libres, vivas y desendeudadas nos queremos: aborto legal, ya” y se hizo hincapié en que “la deuda es con nosotras, ni con el FMI ni con la Iglesia", en relación con el rechazo del cumplimiento de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. También, en la proclama exigieron “La aprobación del proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y el cumplimiento y la aplicación del Protocolo ILE”, “Igual salario por igual trabajo. Contra el 3% que el Gobierno provincial ofreció a les docentes”, entre otros reclamos.

“Venimos de un proceso neoliberal donde las políticas feministas han sido arrasadas. Cuando decimos que la deuda es con nosotras es porque todos los días hay un asesinato de una mujer por su condición de género, porque somos nosotras las que sostenemos la triple jornada horaria de trabajo, porque aun no se ha implementado la Educación Sexual Integral, porque aun no logramos el aborto legal seguro y gratuito y porque las tareas de cuidado, ese trabajo no remunerado, sea reconocido. Queremos la igualdad entre todos y todas y seguir transformando esta sociedad”, explicó Majo Poncino, integrante del Colectivo Ni Una Menos.

En el Monumento a la Bandera se leyó la proclama central, desde un escenario montado para la ocasión que fue rodeado por una multitud de mujeres. Allí también se llevo a cabo el pañuelazo, que lo tiñó de verde, también hubo artistas feministas que arengaron el clima de lucha. Otra jornada de unión que reclama la equidad entre mujeres y hombres.

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