Historia de vida: “Esto es un negocio disfrazado de derecho”
Desde España, Esperanza Puente contó: “Mi historia es la historia de millones de mujeres. Hace 20 años me enfrenté a un embarazo inesperado y sola, porque el padre de mi hijo decidió no hacerse cargo. La única alternativa que me ofrecieron fue abortar, y como estaba sola y asustada, elegí esa opción. Luego vinieron años de infierno y de dolor, hasta que con ayuda psiquiátrica pude superarlo”.
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“Hoy me dedico a ayudar a mujeres que se ven ante embarazos no deseados, poniéndoles todas las opciones arriba de la mesa”, contó y afirmó que las leyes como la que mañana se debatirá en el Senado “abandonan a la mujer”: “Las leyes son pedagógicas, y le hacen creer a la sociedad que lo que la mujer desea es abortar”, explicó.
Karina Estrella, nacida de una violación
La historia de Karina Estrella podría ser de un guión de película. Responde a una de las grandes preguntas que aparecen en los medios de comunicación cuando se debate sobre el aborto: ¿es lícito abortar en caso de violación?
Su madre fue violada en el entorno familiar cuando solamente tenía 14 años. En el contexto de una familia pobre, la madre de Karina sufrió mucha presión para abortar, especialmente por parte de su abuela materna, que la veía como “una abominación”, ya que era fruto de una violación.
A los 22 días fue dada en adopción, lo que Karina intrepreta como su salvación. Encontró una familia que la acogió como a una hija más, aunque sus padres ya eran bastante mayores.“Mis papás (adoptivos) sabían que yo era una víctima más de la situación”.
Después de la muerte de su madre adoptiva, cuando Karina tenía 29 años, decidió ir en busca de su madre biológica. “Le diría a mi mamá que gracias por su integridad, a pesar de ser tan chica sabía lo que estaba bien y lo que estaba mal, que yo no era culpable de esa violación, que no sabía cómo me había gestado, nada. Sin embargo, me dio una oportunidad para vivir. Y me salvó, me salvó al darme en adopción. Me ayudó, me salvó la vida”.
“Admiro que siendo pobre, sin estudios, comprendió la vida”, dijo.
Presentaron 18 proyectos para proteger a las mujeres a lo largo de 12 años. “Venimos luchando por esto pero parece que es más importante darles aborto sin protección”.
“Esto es un negocio disfrazado de derecho, quieren convertir a la mujer de víctima a victimaria” cerró.




