El femicidio indígena que no fue tapa: María Moreira era wichi y tenía 16 años

María Magdalena Moreira era wichi y tenía 16 años. La mató Facundo David Narciso, criollo de 20 años. La enterró en el patio de su casa. Era hermana de un luchador indígena por la recuperación territorial. “Se había radicado la denuncia pero no hicieron nada”, contó a Aire de Santa Fe Pablo Denardi, lenguaraz de la comunidad.


 

Por Julieta Morales

María Magdalena Moreira era de la etnia wichi. Magdalena no “apareció muerta”, la asesinaron. Tenía 16 años. La encontraron enterrada en el patio de la vivienda de su ex pareja, Facundo David Narciso (20). Estaba desaparecida desde el lunes 12 de agosto en la localidad Miraflores, que forma parte del Impenetrable chaqueño.

Magdalena era hermana de Ariel Sánchez, un luchador indígena del Consejo de Recuperación Territorial (CRT). Luego de que se conoció la noticia del asesinato de la adolescente, desde el Consejo de Tierras aseguraron en un comunicado que ella solía mencionar que venía sufriendo discriminación racial.

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Sobre los hechos

El padre de María había denunciado su desaparición este lunes 19 de agosto. Así fue como se activó el Protocolo de Actuación Policial en Materia de Personas Desaparecidas. Efectivos de comisarías aledañas y unidades especiales comenzaron el trabajo de rastrillaje en zonas rurales y barrios, mientras realizaban averiguaciones sobre su ex pareja Facundo David Narciso -señalado en la investigación.

Facundo David Narciso

El dolor se hizo carne. “A las 2 de la tarde del martes se allanó la vivienda y se encontró el cuerpo al lado del baño a un metro de profundidad”, confirmó a Aire de Santa Fe el comisario inspector Juan Carlos Sandoval de la Comisaría Primera de Juan José Castelli.

Facundo David Narciso se había escondido en el paraje Laguna “El Muerto” a unos 50 kilómetros de la vivienda. Quedó así detenido a disposición de la Fiscalía N°2 de Juan José Castelli, a cargo de Hugo Obregón.

 

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Las invisibles del desmonte

La compañeras y compañeros del Consejo Aborigen de Recuperación Territorial no se callaron. Y es que la sangre hierve una vez más como en cada una de las mujeres que nos arrebatan. María Magdalena Moreira era aborigen y wichi. Y “cuando oscura es tu piel, oscura parece será tu muerte, tu dolor, tu historia”, dijeron desde el Consejo en un desgarrador comunicado.

Pablo Denardi es lenguaraz de la comunidad. En diálogo con Aire de Santa Fe, explicó que “ella hace unos cinco meses contó que Facundo Narciso le pegaba y hasta le había arrancado dos dientes. Ella aborigen, él criollo. Lo que nos preocupa ahora es la beba que hay de por medio, que quedó a cargo de un tío”.

La disputa por el territorio es una realidad cotidiana en esa zona chaqueña. “Hace un año aproximadamente empezó un movimiento fuerte en el pueblito para reclamar el territorio. Yo incluso me tuve que ir por persecuciones y amenazas en mi propia casa. En uno de los sitios recuperados, el “propietario” entre comillas del lugar había contratado gente para que hiciera este trabajo de amenazas. Y lo que estamos tratando de ver es si el detenido por el asesinato de María no forma parte de esas personas. Él solía molestarla por todo esto, más aún siendo hermana del referente Ariel Sánchez”.

Movilización en Miraflores por el esclarecimiento del femicidio.

María Magdalena ya no habitará ese territorio. Posiblemente su femicidio no será tapa de diarios nacionales y quedará guardado en el olvido. Porque parece que hay vidas que son dignas de ser lloradas y otras que mejor no visibilizar. Queremos que las propias compañeras de las distintas etnias y comunidades sean las protagonistas de sus historias, no hablar por ellas desde el paternalismo. Colonialismo y femicidio. Casos que escapan de los medios de comunicación y de las estadísticas.Un Estado ausente y cómplice, porque no existe mayor complicidad que la de ser indiferente. Y la indiferencia mata. Siempre.

No habrá olvido, en especial en aquellos territorios en donde el silencio es protagonista.

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