Un violento accidente seguido de un asalto se produjo en la Autopista Rosario - Santa Fe, a la altura del kilómetro 146 en zona de Santo Tomé. La corondina Ayelén Miñio tiene 26 años y viajaba junto a otros tres estudiantes del Servicio Penitenciario y de la misma localidad rumbo a Santa Fe cuando atropellaron un bloque de concreto puesto adrede en la calzada.
Con el auto destrozado y parados sobre la banquina fueron asaltados por tres ladrones armados que les gatillaron en la cabeza. Matías Meonis conducía el auto Sedan Ford Fiesta y su acompañante era Juan Ignacio Muñiz. Ayelén Miñio viajaba del lado trasero izquierdo y Franco Oronau en el asiento trasero derecho. Todos tienen entre 23 y 26 años.
En una entrevista exclusiva en el programa Ahora Vengo por AIRE, Ayelén Miñio - la única de los cuatro jóvenes asaltado que aún conserva su celular - contó que el lunes a las 4.20 salieron de Coronda rumbo a la ciudad capital por Autopista Rosario - Santa Fe.
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A las 4.40 atravesaron el peaje de Sauce Viejo y minutos después sufrieron la emboscada. Unos 100 o 150 metros después de pasar el destacamento policial - en jurisdicción de Santo Tomé - chocaron contra un adoquín de unos 50 cm por 30 cm.
"Lo chocamos y derrapamos. Como pudo el chofer sostuvo el volante, íbamos a 110 o 120 km/h. Paramos bien en la banquina, segundos después nos emboscaron tres hombres armados tapados hasta la cabeza. Salieron de los yuyos del costado nos pedían que les demos los celulares, que nos tiremos al piso, que entregáramos todo", expresó Ayelén.
"Nos sacaron todo, vieron los celulares porque los utilizamos para alumbrar el auto. Yo pude apagar y esconder el mío. Pretendían que le demos todo, las amenazas eran continuas. Me pusieron un arma en la cabeza de ambos lados: a la izquierda una tumbera y del ladro derecho un arma de fuego.
En el escalofriante relato, la aspirante al Servicio Penitenciario contó que al conductor del coche también le apuntaron. "Lo tenían arrodillado con un arma en la cabeza, cuando vio que me apuntaban a mí que aún no había podido bajar del auto, les entregó su celular".
Un camionero que los vio desde atrás arrodillados sobre el pavimento advirtió lo que pasaba y le hizo señas de luces a la policía vial. El patrullero estaba a 100 metros y no se movió.
"Nos estaban viendo, era claro, estábamos los cuatro arrodillados en el piso, el camión hizo señas de luces alertando la situación. Delante, a unos 100 metros estaba la policía que recién vino cuando terminaba el robo. Se hicieron los tontos, esperaron que termine. Después nos preguntaban qué desperfecto técnico habíamos tenido. Fue una inoperancia terrible, la policía en ningún momento se acercó", sentenció Ayelén.
Los delincuentes se fueron por el mismo lugar donde vinieron, por la zona del barrio Las Vegas de Santo Tomé, situación que, los policías que tardíamente se comprometieron con el hecho delictivo, ya conocían.
Los cuatro estudiantes que fueron víctimas del asalto viajaban rumbo a la escuela Penitenciaria Unidad 7 de Las Flores. Tras el robo, los trasladaron en patrullero a la Comisaría N° 12 de Santo Tomé donde radicaron la denuncia.
Se acercaron los superiores del Servicio Penitenciario para ofrecerles ayuda y asistencia psicológica. "Se comportaron de manera excelente y nos trasladaron cerca de las 17 hasta Coronda para reencontrarnos con nuestras familias, cerca de las 18", destacó la entrevistada.
Afortunadamente, los cuatro jóvenes salieron ilesos mientras que el Ford Fiesta en el que circulaban, rompió llanta, tren delantero, parte del motor y el eje.
"Nosotros no sabíamos cuál de todas las armas estaban cargadas y pensamos que iban disparar. Pensamos en nuestras familias", concluyó Ayelén Miñio.
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