sábado 24 de octubre de 2020
Sociedad | Viviendas | Transporte | Santa Fe

"Empezó el cambio de vida" en barrio Las Lomas

Las obras para reemplazar unos 90 ranchos por viviendas de material en Las Lomas comenzaron hace unos días. La ilusión de poder acceder a una mejor calidad de vida por parte de un sector de la ciudad históricamente postergado.

A fines del mes de agosto, la provincia de Santa Fe firmó un convenio con el Movimiento Los Sin Techo cuyo objetivo es erradicar los ranchos de la ciudad.

La idea es básica: reemplazar la mayor cantidad posible de ranchos por viviendas premoldeadas.

La ambiciosa iniciativa busca brindar una mejor calidad de vida a quienes, por diferentes circunstancias, viven en condiciones inhumanas, sobre todo en las periferias urbanas.

Actualmente, en la ciudad de Santa Fe existen unos 1800 ranchos, distribuidos en unos 42 asentamientos.

El plan tuvo su primera implementación en el Barrio Jesuitas y, hace pocos días, los trabajos comenzaron en el barrio Las Lomas.

Leer más ► La cuarentena contra el coronavirus es imposible entre cuatro cartones y una chapa

Allí esperan reemplazar unas 90 casillas y el operativo se concretará en tres etapas, con la construcción de 30 casas por vez.

En la zona comenzó una intervención integral de áreas provinciales y municipales que brindarán obras públicas, limpieza y transporte.

Autoconstruccion las lomas_MG_8824-1200_MTH.jpg
Gladys Gómez y Andrea Cuevas, son integrantes del movimiento Los Sin Techo y trabajaron como coordinadoras en el relevamiento que realizaron para establecer cuántas familias serán beneficiadas con este proyecto.

Gladys Gómez y Andrea Cuevas, son integrantes del movimiento Los Sin Techo y trabajaron como coordinadoras en el relevamiento que realizaron para establecer cuántas familias serán beneficiadas con este proyecto.

Gladys Gómez y Andrea Cuevas, son integrantes del movimiento Los Sin Techo y trabajaron como coordinadoras en el relevamiento que realizaron para establecer cuántas familias serán beneficiadas con este proyecto.

En diálogo con Aire Digital, las coordinadoras destacaron que el plan “es muy gratificante porque se trata de darle viviendas dignas” y recalcaron que “es algo por lo que venimos peleando hace mucho tiempo”.

“Para estas personas, esto tiene un valor impresionante. Estamos dándoles calidad de vida. Estos chicos no van a crecer en ranchos. Van a cumplir el sueño de poder vivir de otra manera”, expresaron.

Los vecinos del barrio reclamaron innumerable cantidad de veces por el estado general de la zona, que a simple vista aparece como inhabitable: no hay alumbrado público, no cuenta con servicio de agua potable, no tiene luz, el estado de las calles es deplorable, no tiene servicio de transporte y a todo eso, debe sumarse que sus habitantes viven en ranchos.

“Las Lomas hace tiempo que se siente abandonada. Cuando empezamos con el relevamiento las mujeres nos decían: “¿otras vez?”. Este relevamiento se hizo en una semana, pero a los pocos días nos dimos cuenta que no era un relevamiento más. Empezó el cambio de vida”, resumieron las integrantes del movimiento Los Sin Techo.

“Empezó el cambio de vida”

José tiene 41 años y vive en Las Lomas desde que nació. Tiene hijos e hijastros y reconoce que le costó creer que esta vez el sueño de tener su propia casa se iba a hacer realidad.

“Nos han prometido tantas veces y nunca han cumplido. Hasta que no vi que venían y que se empezó a trabajar, no lo creía. Ahí recién me puse contento. Es un gran logro”, dice José mientras recuerda que “cuando llovía andábamos poniendo tachos por todos lados porque entraba agua y renegando para que no se levante el techo cuando había tormenta”. “Esto es por los chicos, yo ya pasé todo. Es por ellos que estamos contentos”, sostiene.

Para Carlos, quien hace siete años que vive en el barrio tampoco le fue fácil creer que iba a tener su propia vivienda. “Nunca creí que íbamos a lograr esto. Nos censaron pero no creía. Ahora va a cambiar todo”, dice mientras lamenta que, debido a la pandemia, hace meses que está sin trabajo. “Hago changas o salgo a juntar cobre para vender”, cuenta.

Verónica vive hace 20 años en Las Lomas, tiene marido y cinco hijos y resalta que “la casita es para mi hija”.

“Teníamos un ranchito donde sufríamos mucho. Hay inseguridad, cuando llovía teníamos que prendernos al techo para que no se vuele, en invierno nos moríamos de frío y en verano de calor. Es un logro muy grande porque no los voy a ver sufriendo”, dijo la vecina emocionada.

A Verónica, tras tantas promesas incumplidas, también le costó convencerse de que ésta vez era cierto. “Después de tantos censos, que se haga realidad es alegría inmensa. Cuando empezaron a hacer los trabajos no lo podíamos creer”.

De todos modos, la mujer advierte: “Las Lomas está abandonada, pero le vamos a poner lo que tengamos que poner para seguir avanzando”.

Para Lorena, poder habitar una vivienda digna será “un alivio”. Vive hace 34 años en el lugar, tiene dos hijos y cobra una pensión por madre soltera. “Es una alegría enorme porque mis hijos no van a sufrir más por vivir en un rancho, por las tormentas, las lluvias o porque se cortan con las chapas”.

“Ya está, ya empezaron y los chicos están contentos. Todos los días hablan de eso”, cuenta la mamá y destaca que “cuando había viento tenían miedo porque el rancho se movía pero ahora vamos a estar más protegidos”.

Autoconstruccion las lomas_MG_8951-1200_MTH.jpg
Los vecinos del barrio reclamaron innumerable cantidad de veces por el estado general de la zona, que a simple vista aparece como inhabitable.

Los vecinos del barrio reclamaron innumerable cantidad de veces por el estado general de la zona, que a simple vista aparece como inhabitable.

“Es lindo poder ayudar a que otros puedan vivir mejor en sus casas”

La primera experiencia del plan de erradicación de ranchos se implementó en el Barrio Jesuitas.

Allí, los propios vecinos y beneficiarios del proyecto construyeron sus propias casas. Esa es la experiencia que intenta replicar ahora en Las Lomas.

Néstor es un vecino y beneficiario del barrio Jesuitas y ahora colabora con los vecinos de Las Lomas.

“De estar en un rancho a tener un techo, la situación cambia mucho. Cambia cómo viven tus hijos. Antes llovía y te caía agua adentro, te inundabas entero. Es muy diferente. Ahora pisás y pisás hormigón y no tierra”, relata Néstor quien admite que “te largabas a llorar por cómo vivíamos. Cuando llovía mi hijo dormía con nosotros porque se embarraba en la cama”.

Leer más ► Cuarentena en la pobreza: "Quedate en tu barrio"

Sobre su participación en los trabajos en Las Lomas destacó que “es lindo poder ayudar a que puedan vivir mejor en sus casas”.

Autoconstruccion las lomas_MG_8848-1200_MTH.jpg
Los propios vecinos y beneficiarios del proyecto construyen sus propias casas. Esa es la experiencia que intenta replicar en Las Lomas.

Los propios vecinos y beneficiarios del proyecto construyen sus propias casas. Esa es la experiencia que intenta replicar en Las Lomas.

Los mismos reclamos de siempre

Pese que comenzó a concretarse el sueño de tener su propia vivienda de material, para los vecinos de Las Lomas hay varios reclamos que aún están pendientes de respuestas: servicio de cloacas y agua potable, luz, alumbrado público, limpieza de basurales y eliminación de pastizales, arreglo de calles y la prestación del servicio de transporte sigue siendo materia pendiente por parte del Estado.