El mensaje del papa Francisco para Cuaresma 2020 es una invitación a la alegría del encuentro con Jesús “con la mente y con el corazón”. Al mismo tiempo, que es un momento de conversión, incluso de las estructuras económicas que deshumanizan.
Se trata asimismo de una llamada para alimentar el sentimiento de la “compasión” por las personas que sufren, así como la defensa de la vida desde el inicio hasta el final.
La Cuaresma es el período de cuarenta y seis días, desde el miércoles de ceniza, que este año 2020 inicia el 26 de febrero y concluye en la víspera del domingo de Resurrección, el jueves, 9 de abril.
El Misterio de un amor “tan real, tan verdadero, tan concreto, que nos ofrece una relación llena de diálogo sincero y fecundo”, escribe el Papa.
En cambio, en el lado opuesto y oscuro, nos encontramos cuando “preferimos escuchar la voz persuasiva del “padre de la mentira” (cf. Jn 8,45)”, indicó Francisco.
Así, se corre el riesgo – sostuvo – de hundirnos “en el abismo del sinsentido, experimentando el infierno ya aquí en la tierra”.
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Es tiempo de compasión
De frente al misterio pascual, Francisco insta a “sentir compasión por las llagas de Cristo crucificado presentes en las numerosas víctimas inocentes de las guerras”.
Invitó también a sentir compasión por las víctimas “de los abusos contra la vida tanto del no nacido como del anciano, de las múltiples formas de violencia, de los desastres medioambientales, de la distribución injusta de los bienes de la tierra”.
Exhortó a demostrar compasión concreta por las víctimas “de la trata de personas en todas sus formas y de la sed desenfrenada de ganancias, que es una forma de idolatría”.
La conversión – según el Papa – es visible cuando se tocan los bolsillos. Así, rememoró a los fieles que “deben compartir sus bienes con los más necesitados mediante la limosna, como forma de participación personal en la construcción de un mundo más justo”.
“Compartir con caridad hace al hombre más humano, mientras que acumular conlleva el riesgo de que se embrutezca, ya que se cierra en su propio egoísmo”.
En este contexto, el Papa recordó que la conversión es cambiar también las estructuras que esclavizan o deshumanizan. Por eso, pide convertir la economía “considerando las dimensiones estructurales”.
The Economy of Francisco
Por este motivo, recordó que en la Cuaresma de 2020, del 26 al 28 de marzo, ha convocado en Asís a los jóvenes economistas, empresarios y change-makers, con el objetivo de contribuir a diseñar una economía más justa e inclusiva que la actual. Esto en referencia al evento: The Economy of Francisco.
“Como ha repetido muchas veces el magisterio de la Iglesia, la política es una forma eminente de caridad (cf. Pío XI, Discurso a la FUCI, 18 diciembre 1927). También lo será el ocuparse de la economía con este mismo espíritu evangélico, que es el espíritu de las Bienaventuranzas”.
Cuaresma, tiempo del misterio
Cuaresma es un tiempo propicio – según el Papa – para prepararnos a “celebrar con el corazón renovado el gran Misterio de la muerte y resurrección de Jesús”.
“De hecho, este Misterio “no deja de crecer en nosotros” respondiendo de “modo libre y generoso”, afirma el Papa.
Se trata de un tiempo “fundamento de la vida cristiana personal y comunitaria”. Un tiempo para salir espiritualmente más ligeros y sentirse amados.
En efecto, en esta Cuaresma 2020, el Papa invita: “mira los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez. Y cuando te acerques a confesar tus pecados, cree firmemente en su misericordia que te libera de la culpa”.
Un tiempo para los cristianos de observación atenta: “Contempla” la sangre de Jesús “derramada con tanto cariño y déjate purificar por ella. Así podrás renacer, una y otra vez» (n. 123)”.
“La Pascua de Jesús – explicó – no es un acontecimiento del pasado: por el poder del Espíritu Santo es siempre actual y nos permite mirar y tocar con fe la carne de Cristo en tantas personas que sufren”.
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