Contaba con dos transmisores de radio, que enviaron señales durante dos semanas después del lanzamiento. Dio 1.440 vueltas alrededor de la Tierra y pasó en órbita 92 días, hasta quemarse en la atmósfera el 4 de enero de 1958. Acumuló un recorrido de unos 60 millones de kilómetros.
Los científicos rusos buscaban investigar la propagación de ondas de radio en la ionosfera y obtener datos sobre la densidad de las capas altas de la atmósfera, así como verificar los cálculos y soluciones técnicas que hicieron posible el lanzamiento.
En el siguiente video, se pueden observar imágenes únicas de los preparativos y del lanzamiento del primer satélite artificial de la historia.
El nombre del satélite soviético, ‘spútnik’, se traduce del ruso como ‘compañero de viaje’ y se aseguró un rincón en idiomas de todo el mundo, convirtiéndose en un término reconocido internacionalmente.
Poco después del exitoso lanzamiento, el 3 de noviembre de 1957, la Unión Soviética envió al espacio un sucesor, el Sputnik-2, segundo satélite artificial de la Tierra, que conquistó los corazones de la humanidad por llevar a bordo un ser vivo: una perrita llamada Laika.
En los 60 años que han transcurrido desde el lanzamiento del Sputnik-1, al espacio han sido enviados unos 6.000 satélites. Algunos de ellos dejaron de funcionar, otros se utilizan con objetivos variados: para garantizar la seguridad mediante vigilancia, para asegurar la comunicación, navegación o entretenimiento, y para permitirnos ver la Tierra a través de un nuevo prisma.
Te puede interesar





Dejá tu comentario