Vecinos de barrio Cabal reclaman por calles intransitables tras las lluvias y piden soluciones: "Es como que no existimos"
Vecinos de barrio Cabal advirtieron que cada lluvia deja cuadras anegadas e imposibilita el ingreso de remises, ambulancias y camiones recolectores. Piden al municipio al menos un mejorado con piedras mientras esperan una obra definitiva.
Vecinos de barrio Cabal, en el noroeste de la ciudad de Santa Fe, expresaron su malestar por el estado de las calles y aseguraron que viven “olvidados” desde hace años.
Vecinos de barrio Cabal, en el noroeste de la ciudad de Santa Fe, expresaron su malestar por el estado de las calles y aseguraron que viven “olvidados” desde hace años, con cuadras que se vuelven intransitables cada vez que llueve.
En un móvil de AIRE en el programa Una Tarde a la Vez, varios residentes del barrio describieron las dificultades diarias que enfrentan por la falta de mantenimiento y obras en la zona.
barrio cabal estado de israel 5300 (1)
“Estamos olvidados, es un barrio olvidado de toda la vida”, afirmó una vecina. Según explicó, si bien el histórico zanjón fue entubado, las bocas de tormenta permanecen tapadas y el agua se acumula rápidamente sobre la calzada. “Llueve y queda anegada. La gente tiene que salir con la lluvia o irse hasta Castelli para salir de acá, dos cuadras hacia el norte”, detalló.
Emergencias, barro y aislamiento: el impacto cotidiano de una calle intransitable
Un vecino explicó que el mayor problema aparece cuando surge una urgencia médica. Según relató, en más de una oportunidad debieron trasladar a personas enfermas a pie porque ningún vehículo puede ingresar al barrio cuando el barro gana la calle. “No entra remis ni ambulancia”, afirmó. También remarcó que la zona perdió conectividad con el transporte público: la línea 5 dejó de circular y la parada más cercana quedó a varias cuadras.
Embed
Además, el vecino contó que, ante el pronóstico de lluvia, se ve obligado a dejar su auto fuera del barro para no quedar atrapado. Recordó que en una emergencia llegó a empantanarse en la esquina y no pudo asistir a tiempo. “Si un vecino me pide ayuda y está lloviendo, no puedo salir”, lamentó.
Los habitantes sumaron que hace tres años recibieron la promesa de una mejora, con un empedrado como solución provisoria, ante la demora que implicaría una licitación para asfaltar. “Queremos una solución”, concluyeron.