Felipe Vergara se prepara para cumplir uno de sus anhelos más importantes: participar de las Olimpiadas Internacionales de Química de China. El joven, que hoy tiene 18 años, quedó seleccionado como uno de los cuatro argentinos que competirán en julio. Para llegar a esta instancia, Felipe sorteó diversas etapas y dificultades.
El proceso que lo llevó a ser uno de los argentinos que competirá en el certamen comenzó el año pasado cuando participó en la Olimpiada Argentina de Química organizado por la UBA. La competencia reunió a los jóvenes del nivel secundario de todo el país. En esa instancia quedó preseleccionado entre 25 jóvenes. En marzo tuvo lugar una nueva etapa de preparación en la UBA, tras finalizar las tres semanas de estudios, solo fueron elegidos doce participantes. En abril llegó el último filtro que Felipe tuvo que sortear, tras realizar un examen teórico que se extendió por cinco horas, quedó elegido como uno de los argentinos que competirán en las Olimpiadas de China.
En el 2021 el joven santafesinos culminó sus estudios secundarios en la Escuela de Enseñanza Técnica Particular Incorporada N° 8122 Nuestra Señora del Lourdes. Este año se abocó a las olimpiadas, ya que el reglamento no permite que los participantes cursen estudios a nivel universitario. “Decidí abocarme 100% a esto, en principio interesado por el viaje a China”, relató el entrevistado. “Este año era mi última posibilidad de entrar, por suerte se pudo hacer la preselección que no se hizo los años anteriores”, agregó al tiempo que recalcó que “vamos a hacer lo mejor que podamos y si nos traemos un premio, mejor”.
A pesar de que Felipe tenía deseos de viajar a China, raíz de la pandemia de covid-19 las autoridades de ese país informaron que las olimpiadas serán virtuales y tendrán lugar en el mes de julio, aún resta definir la fecha.
La historia de Felipe y la química
Felipe se metió de lleno en el mundo de la química en tercer año del nivel secundario. Su primera competencia en olimpíadas fue en el 2018. “No me iba muy bien, fui porque se había anotado una amiga”, contó. A partir de ese momento, nunca dejó de participar. “Me gustó, me copó”, recordó.
Al año siguiente ya obtuvo su primer premio, lo que lo entusiasmó mucho más. “Lo que más me gusta es el vínculo que se crea y eso es lo que genera ganas de estudiar”, aseguró.
Felipe asegura que aún no tiene un camino definido a futuro, su ilusión está puesta en la competencia que le demandó una exigente preparación. Sin embargo, aspira a cursar una carrera universitaria, es por esto que se anotó en la carrera de ingeniería de materiales. Un nicho que demanda mucha, una carrera vinculada a la industria y a la investigación.
El joven reconoció y agradeció el apoyo que recibió de los docentes que lo prepararon, entre los que se cuentan Exequiel Rapaua, Candelaraia Prendes y Sebastián Raymondo. “Fueron los que me apoyaron desde el principio junto a mi familia y amigos. Sin ellos no hubiera llegado a ningún lado”, afirmó.
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