El juez penal Rodolfo Mingarini volvió a quedar en la lupa de la sociedad por un polémico fallo. Años atrás, en 2019, impidió a la prensa tomar fotografías del femicida Facundo Solís, cuando el expenitenciario firmó una condena de prisión perpetua por haber acribillado a balazos a su expareja y su entorno familiar y así configurar una de las peores masacres que registró la violencia machista en la ciudad de Santa Fe.
Ahora, el magistrado que supo desempeñarse en la defensa pública hasta que asumió como juez, volvió a dictar una resolución polémica que tuvo lugar en el subsuelo de tribunales de Santa Fe. La misma se dio el pasado domingo en el marco de una audiencia de medidas cautelares en donde se debatió si un hombre de 28 años, imputado por el abuso sexual con acceso carnal a una mujer, debía permanecer con prisión preventiva hasta que llegue el juicio oral y público.
Dicha audiencia se desarrolló en la Sala I del subsuelo de tribunales y contó solo con la presencia del juez Mingarini y la defensa particular del acusado, a cargo del penalista, José Mohamad. Por su parte, la fiscal a cargo de la causa, Celeste Minitti, del área de Violencia de Género, Familiar y Sexual, presentó las pruebas de manera remota, por videoconferencia.
En concreto, la funcionaria judicial le atribuyó al acusado ingresar a una vivienda de un barrio de la ciudad de Santa Fe y haber ultrajado a una mujer que se encontraba allí. Tal acusación, fue rechazada por la defensa del caso y por el propio imputado quien durante la audiencia prestó declaración y negó los cargos tras sostener que tenía una relación previa con la víctima. Hasta ahí fue una típica audiencia de caso de delitos sexuales, de las que abundan en el subsuelo de tribunales diariamente.
La audiencia, según indicaron fuentes tribunalicias, duró cerca de dos horas y concluyó con el pedido de la fiscal para que el acusado permanezca alojado en un establecimiento carcelario. Por su parte, el defensor rechazó los cargos y pidió medidas alternativas a la prisión.
Al momento de resolver, el juez rechazó el pedido de la fiscal y además puso en duda la acusación tras opinar que como el acusado, según se ventiló en la audiencia, habría usado un preservativo, no pudo existir un posible sometimiento.
“No puedo reconstruir cómo hace para colocarse el profiláctico y luego avanzar sobre el cuerpo de la víctima que según lo que está acá se negaba. La verdad que ahí es donde me genera la mayor duda”, resaltó.
“Posiblemente pueden haber pasado varias cosas. Puede haber pasado que esto se inició como algo consentido. Puede haber pasado que se inicia desde el principio intentando someter. No puedo relacionar y entrar en la lógica de colocarse el profiláctico para tener esta relación cuando tiene que estar sometiendo a la víctima”, agregó en su fallo que emitió de manera oral.
Tras analizar la prueba presentada, el magistrado dispuso que el acusado transite la causa en estado de libertad con una serie de medidas alternativas a la cárcel: pagar una fianza de 200 mil pesos; y tener prohibido acercarse a la víctima y a los testigos que están en la causa.
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