Felipe Vergara tiene 18 años, vive en la ciudad de Santa Fe y días atrás terminó sus estudios secundarios en el Colegio Lourdes. Hace cuatro años comenzó a participar de las olimpíadas de química y en noviembre de este año obtuvo el segundo puesto en las nacionales, lo que lo coloca como uno de los 25 jóvenes preseleccionados para viajar a China y participar de las internacionales en julio de 2022.
“Mi sueño siempre fue alcanzar la preselección e ir a la UBA (Universidad de Buenos Aires)”, confesó Felipe a AIRE. “Obvio que voy a estar contento si me toca ahora la internacional o la iberoamericana”, agregó. El joven santafesino deberá pasar tres semanas en la institución académica junto a los otros 24 chicos y chicas preseleccionados. Tendrán diferentes clases teóricas y prácticas y al finalizar les tomarán un examen.
En esa primera etapa se seleccionarán a 12 chicos. Luego, los cursos serán más intensivos, de química avanzada. Tras un examen más estricto, seleccionarán a los cuatro argentinos que representarán al país en China durante julio de 2022.
La historia de Felipe y la química
Felipe se metió de lleno en el mundo de la química en tercer año. Su primera competencia en olimpíadas fue hace cuatro años. “No me iba muy bien, fui porque se había anotado una amiga”, contó. A partir de ese momento, nunca dejó de participar. “Me gustó, me copó”, recordó.
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Al año siguiente ya obtuvo su primer premio, lo que lo entusiasmó mucho más. “Lo que más me gusta es el vínculo que se crea y eso es lo que genera ganas de estudiar”, aseguró. Ahora, con esta preselección en sus manos, sostiene que ve como todo su esfuerzo tiene frutos. “Mi familia me decía que al final era cierto que estudiaba tanto”, bromeó y explicó que varios días terminaba el cursado a las 12 pero se quedaba con su grupo de estudio hasta las 18. Incluso, muchos sábados a la mañana se la pasaba entre libros y experimentos.
Para llegar a clasificarse en esta etapa, Felipe compitió primero en olimpiadas colegiales, zonales y luego nacionales. En estas últimas fue premiado con mejores calificaciones y con esa distinción quedó preseleccionado.
Antes de viajar, Felipe asegura que nota que realmente valió la pena todo su esfuerzo y estudio y que si no se le dedica tanto tiempo no se puede obtener un premio como el que él alcanzó. Ahora piensa en su futuro, en las tres semanas en la UBA y busca para su futuro una carrera universitaria relacionada con la química.
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