Soda cáustica en Arroyo Leyes: "Mi mamá se muere mañana, no puede estar más así", dijo la hija de la mujer intoxicada

La hija de la mujer de Arroyo Leyes que ingirió soda cáustica de una botella de vino dulce aseguró que su mamá lleva 45 días sin poder comer y pidió ayuda para salvarle la vida. "Pesa lo mismo que un nene de seis años", contó sobre el estado de salud de la damnificada.

La mujer intoxicada con soda cáustica en Arroyo Leyes lleva más de 45 días alimentándose por sonda.

La mujer intoxicada con soda cáustica en Arroyo Leyes lleva más de 45 días alimentándose por sonda.

A más de 45 días del episodio que dejó gravemente herida a una mujer tras ingerir un sorbo de una sustancia corrosiva, su hija Valentina contó el calvario que viven y lanzó un desesperado pedido de ayuda.

Embed

“Mi mamá se muere mañana. Mi mamá no puede estar más así”, dijo entre lágrimas durante una entrevista en el programa Ahora Vengo, que conduce Luis Mino.

Con el avance de la investigación, el fiscal confirmó que dentro de la botella no había vino, sino soda cáustica.

Según relató, aquella noche había tres mujeres reunidas. Su mamá tomó apenas “un traguito”. “Mi mamá no toma mucho. Brindaron y tomaron un sorbito”, recordó Valentina.

Soda cáustica en Arroyo Leyes: “Sintió que se moría”

El episodio ocurrió el 25 de abril cerca de las 21. La mujer fue trasladada primero al Hospital Cullen. Valentina contó que en el hospital no sabían qué sustancia había ingerido y que durante horas no recibió información. “La tuvieron sola hasta las doce de la noche. Nadie me decía nada”, relató.

Esa misma noche fue derivada al sanatorio privado por la cobertura de Osecac y quedó internada en terapia intensiva. Según describió su hija, los primeros días fueron devastadores.

Sonda (1)
A más de 45 días del episodio que dejó gravemente herida a una mujer tras ingerir un sorbo de una sustancia corrosiva, su hija Valentina contó el calvario que viven,

A más de 45 días del episodio que dejó gravemente herida a una mujer tras ingerir un sorbo de una sustancia corrosiva, su hija Valentina contó el calvario que viven,

“Sentía que se moría. Se le cerró el pecho, empezó a vomitar marrón y tenía llagas en toda la boca”, recordó. La mujer permaneció varios días con morfina por el intenso dolor que le provocaban las quemaduras internas.

“Yo no le deseo a nadie entrar a terapia intensiva y ver a su mamá llena de llagas, doblada del dolor”, expresó Valentina.

Soda cáustica en Arroyo Leyes: el esófago quedó cerrado

Tras varios días internada, la mujer recibió el alta médica. Sin embargo, el cuadro empeoró rápidamente. “Comía y vomitaba. Tomaba agua y vomitaba”, contó su hija.

Cinco días después debieron volver a internarla porque ya no podía tragar ni siquiera saliva. El 10 de mayo le colocaron una sonda para alimentarla.

“El esófago está completamente cerrado. Solo pudo pasar una sonda de tres milímetros”, explicó Valentina. Los médicos confirmaron que el intestino no sufrió daños severos, pero el esófago quedó destruido por la soda cáustica. Actualmente la mujer se alimenta con una fórmula líquida especial a través de una sonda.

Soda cáustica en Arroyo Leyes: “No duerme y vomita todo el tiempo”

El sufrimiento no termina con la alimentación. Según contó Valentina, su mamá no puede tragar la saliva que genera naturalmente el cuerpo y eso le provoca vómitos constantes. “No duerme desde que salió del sanatorio. Está toda la noche vomitando”, aseguró.

Además, reveló que la mujer bajó cerca de 20 kilos desde el episodio y hoy pesa apenas 50 kilos. “Está chupada. Es hueso y piel”, dijo.

Valentina denunció una preocupante falta de respuestas tanto del sanatorio como de la obra social. “Nadie me responde. Nadie me dice qué va a pasar”, reclamó. Según explicó, necesita de manera urgente la colocación de un catéter dilatador o balón para intentar abrir nuevamente el esófago.

“Necesito que dejen de mentirme con que ya pidieron el balón. Mi mamá no tiene más tiempo”, sostuvo.

Soda cáustica en Arroyo Leyes: el dramático pedido de ayuda de Valentina

Valentina contó que vive sola con su mamá y su hermana menor y que debió hacerse cargo de toda la situación. “A mí me pasaron por arriba. Nunca me explicaron nada”, afirmó.

Incluso reveló que recién consiguió un turno particular con un endoscopista para el 12 de junio, casi 50 días después del hecho. “Tengo que pagarlo yo. No hay más tiempo”, lamentó.

Sobre el final de la entrevista, quebrada por el dolor, dejó una frase que impactó a todos en el estudio. “Yo cumplo años el sábado y no sé si mi mamá va a llegar viva”, dijo entre lágrimas.

Las más leídas