La ciudad de Santa Fe aparece entre las zonas más críticas de la provincia en relación al consumo problemático de sustancias. Según el informe 2024 del Observatorio Provincial de Consumos Problemáticos, aproximadamente el 30% de las 103.000 situaciones abordadas durante el año corresponde a personas que residen en la capital provincial.
El dato fue confirmado por Luciano Sciarra, secretario de Aprecod, quien destacó que la expansión de los dispositivos de atención en el territorio permitió visibilizar con mayor precisión la demanda real: “En Santa Fe ciudad hay una red consolidada de atención y eso se traduce en más personas que buscan ayuda. Donde el Estado está presente, la gente se acerca”.
Mapa de calor: dónde está el problema
El mapa de calor incluido en el informe refleja con claridad la distribución geográfica de la demanda. Los colores más intensos —rojos y naranjas— marcan los departamentos con mayor volumen de atenciones. Entre ellos, se destacan La Capital, Rosario, Castellanos y General Obligado, todos con altos niveles de consultas, derivaciones e intervenciones.
En la ciudad de Santa Fe, el crecimiento de la demanda coincidió con la apertura de nuevos dispositivos, lo que confirma que el acceso territorial a la asistencia es clave para que las personas busquen tratamiento.
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“Podría no haber pasado, la gente podría no haber ido. Pero sucedió lo contrario: cada vez que sumamos un centro nuevo, se llenó”, explicó Sciarra.
Más demanda, más dispositivos
Durante 2024, Aprecod incrementó de 91 a 152 los dispositivos de prevención y acompañamiento, alcanzando el 89% de la provincia. En la ciudad capital funcionan tanto espacios comunitarios en barrios vulnerables como centros profesionales de atención ambulatoria y salud mental, además de instituciones de internación breve para casos graves.
Esta estrategia territorial incluye convenios con ONG, comunidades de fe, municipios y hospitales públicos, y articula con las áreas locales de salud y desarrollo social. El abordaje va más allá de la persona en tratamiento e involucra también al entorno: familia, docentes, empleadores o referentes comunitarios.
Santa Fe como termómetro provincial
El peso estadístico de la ciudad capital no es menor. Si efectivamente una de cada tres situaciones abordadas ocurre en Santa Fe, eso la convierte en un termómetro clave de la evolución provincial.
La mayoría de los casos llegan tras años de consumo acumulado y con formas complejas de policonsumo, que combinan cocaína, alcohol, marihuana y psicofármacos. En los sectores más vulnerables, las barreras para acceder a tratamiento son más altas: distancia, estigmas, pobreza estructural.
“La adicción es un problema que dura años. Lo importante es que haya equipos disponibles cada vez que alguien decida volver a intentarlo”. Con el crecimiento de los dispositivos y el respaldo del mapa de calor, Santa Fe tiene hoy un diagnóstico más claro. La tarea que sigue es sostener esa red, acortar los tiempos de respuesta y evitar que las personas lleguen al sistema cuando el daño ya está hecho
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