Este aumento refleja no solo una mayor accesibilidad al servicio, sino también el fortalecimiento de una red comunitaria de contención, que se convirtió en una herramienta esencial para abordar los consumos problemáticos en la ciudad.
“En el ámbito de la contención primaria recibimos a personas en situación de consumo problemático y realizamos un abordaje terapéutico mediante un equipo interdisciplinario que se encarga de la primera escucha. Durante este proceso, se priorizan las necesidades de la persona para diseñar un plan de tratamiento acorde a su situación”, explicó la licenciada Juliana Czernik, subdirectora Ejecutiva de Abordaje de Consumos Problemáticos.
El centro no lleva adelante tratamientos, su función principal es actuar como un centro de referencia, articulación y acompañamiento, orientando a la persona hacia los recursos y servicios adecuados según sus necesidades.
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El centro no lleva adelante tratamientos, su función principal es actuar como un centro de referencia, articulación y acompañamiento.
En el último año, las tendencias destacan que la franja etaria más común corresponde a jóvenes de entre 20 y 30 años, seguida por adolescentes de entre 10 y 19 años. No obstante, desde el área aclaran que este incremento no necesariamente indica un aumento en el consumo, sino que podría deberse a una mayor visibilidad del servicio y a un acceso más efectivo para la comunidad.
“Muchas veces el consumo es solo el emergente de problemas más profundos”, señala Czernik, que destaca que el abordaje no se limita al consumo de sustancias, sino que incluye un análisis integral del contexto social, emocional y familiar de cada persona.
Este enfoque busca atender la singularidad de cada caso y ofrecer una respuesta que trascienda los síntomas visibles.
Un dispositivo que crece con las necesidades de la comunidad
El centro, ubicado en Cándido Pujato 2724, ofrece un servicio de calidad dirigido a personas que necesitan atención especializada en consumos problemáticos. Este dispositivo, que opera bajo la Dirección de Abordajes de Consumos Problemáticos, cuenta con un equipo profesional capacitado para brindar acompañamiento integral.
Este primer espacio público para el abordaje y la prevención de personas en situación de consumo problemático comenzó a fortalecerse en 2022 y trabaja en coordinación con la Agencia de Prevención del Consumo de Drogas y Tratamiento Integral de las Adicciones (Aprecod).
El dispositivo cuenta con un equipo de trabajo de 14 profesionales. En noviembre de 2023 se inauguró un espacio propio en el centro de Santa Fe, accesible para toda la ciudadanía. Desde este lugar, el equipo está organizado en torno a dos líneas principales de trabajo:
- Contención primaria: se ofrece un abordaje inicial a personas en situación de consumo problemático, con entrevistas realizadas por un equipo interdisciplinario que prioriza la privacidad y el acompañamiento terapéutico. Este espacio funciona como un puente hacia tratamientos más específicos, articulados con instituciones provinciales o municipales.
- Promoción y prevención: a través de talleres, se forman preventores comunitarios que trabajan en la sensibilización y detección temprana de casos en sus territorios. En los últimos dos años, se capacitaron cerca de 170 preventores, generando una red heterogénea de docentes, referentes barriales, profesionales de la salud y otros actores comprometidos.
La importancia de la red y los preventores
Uno de los grandes logros del dispositivo es la consolidación de una red de más de 100 organizaciones locales y regionales.
Los preventores comunitarios se integran a un mapa interactivo georreferenciado, que permite identificar recursos disponibles para asistir a personas en crisis. Este enfoque descentralizado y colectivo amplía las posibilidades de intervención, articulando esfuerzos desde diferentes sectores sociales y gubernamentales.
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Las tendencias destacan que la franja etaria más común corresponde a jóvenes de entre 20 y 30 años.
“La diversidad de los preventores genera una grupalidad enriquecedora”, explica Czernik, destacando la colaboración entre profesionales y referentes territoriales en un esfuerzo conjunto para abordar las adicciones como un problema de salud integral, más allá de los prejuicios.
El desafío de sostener y prevenir
A pesar de los avances, el equipo trabaja para llevar adelante el seguimiento efectivo de las personas en espera de tratamientos específicos o la promoción de que las propias personas en situación de consumo se acerquen a buscar ayuda, en lugar de depender exclusivamente de terceros.
“El objetivo final es garantizar el derecho al acceso a la salud y alojar a cada persona en su singularidad”, afirma Czernik. Asimismo, subraya la importancia de la prevención desde edades tempranas, trabajando en conjunto con familias y comunidades para fortalecer factores de protección frente al consumo.
El dispositivo trabaja con un abordaje integral para articular estrategias asistenciales y preventivas. Su crecimiento y la red comunitaria construida representan un avance significativo para enfrentar una problemática que atraviesa a toda la sociedad.
El dispositivo, ubicado en Calle Cándido Pujato 2724, funciona de lunes a viernes, de 8:00 a 16:00. Los usuarios pueden acceder a este servicio a través de derivaciones realizadas por distintas organizaciones e instituciones con las que el centro trabaja en conjunto, como áreas municipales, escuelas y centros de salud.