Radiografía del empleo en el Gran Santa Fe: hay más asalariados no registrados que empleados públicos
El trabajo privado no registrado ya ocupa a más asalariados que el empleo público en el Gran Santa Fe. Especialistas advierten por el deterioro salarial estatal, el avance del autoempleo y la incapacidad del sector privado para generar trabajo asalariado en blanco.
El trabajo privado no registrado ya ocupa a más asalariados que el empleo público en el Gran Santa Fe.
La debilitada estructura de la pirámide social del Gran Santa Fe, donde el 63% de los hogares se ubica entre los estratos más bajos y la clase media vulnerable, encuentra su raíz en la composición de su mercado laboral, que refleja un alto nivel de precarización.
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En promedio, el empleo privado no registrado afectó al 33,6% de los asalariados de la capital provincial y su área metropolitana durante los últimos seis años. Así lo indican los números de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, analizados en un informe elaborado por TQF Consultora.
El dato no se queda allí, sino que en el tercer trimestre de 2025 la informalidad se convirtió en el mayor actor del mercado con un 37,7% de la fuerza asalariada, incluso por encima del sector público, que emplea al 37,6%, una situación inédita en la serie histórica analizada (2019-2025) y que enciende las alarmas a la hora de analizar el dinamismo y las capacidades del sector privado.
| Sector privado no registrado (2019 - 2025) | Datos en el Gran Santa Fe |
| Último dato (tercer trimestre 2025) | 37,7% |
| Promedio | 33,6% |
| Máximo | 39,9% (segundo trimestre 2024) |
| Mínimo | 26,6% (tercer trimestre 2020) |
En el extremo más reciente del período relevado, el tercer trimestre de 2025, el trabajo privado registrado ocupó apenas al 24,7% de la masa asalariada del Gran Santa Fe, con un promedio de 22,1% de formalidad desde 2019.
A partir de esa configuración, la estructura asalariada del Gran Santa Fe deja entrever una debilidad en la capacidad de generación de "lo que se asocia a la idea de empleo de calidad, el trabajo privado registrado", según definió Eugenio Franco, Lic. en Ciencia Política e integrante de la consultora. A su vez, el especialista anticipó que los resultados obtenidos por el estudio pueden ayudar a dilucidar por qué "es tan flaca la clase media" en el aglomerado.
| Sector privado registrado (2019 - 2025) | Datos en el Gran Santa Fe |
| Último dato (tercer trimestre 2025) | 24,7% |
| Promedio | 22,1% |
| Máximo | 27,5% (tercer trimestre 2020) |
| Mínimo | 18,0% (tercer trimestre 2021) |
Una clase media cada vez más reducida
Otro informe al que tuvo acceso AIRE un tiempo atrás reveló que la clase media santafesina se redujo a fines de 2025 al 27% de los hogares, con las clases más altas y más bajas ocupando un amplio porcentaje de la pirámide social y dibujando un esquema de marcada desigualdad en la capital provincial.
Es en ese contexto que, en contacto con este medio, Franco advirtió por el avance de la informalidad laboral y su rol en la profundización de la desigualdad en la composición social del Gran Santa Fe.
El deterioro del salario estatal
Dentro de esa estructura laboral, el deterioro de los ingresos del sector público en los últimos dos años aparece como otro factor a tener en cuenta. Un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate) advirtió que las remuneraciones estatales de la provincia de Santa Fe perdieron peso en el presupuesto, al pasar de representar el 42% de los recursos a fines de 2023 a un 32% en 2025.
Al bolsillo, según el mismo estudio, eso se tradujo en que solo los estatales provinciales padecieron la pérdida acumulada de 6,2 millones de pesos desde fines de 2023, en un contexto en el que el salario del empleado estatal perdió constantemente contra la inflación en todo el país.
Uno de los factores que permiten vincular este escenario con la coyuntura política a nivel país es la evolución del empleo público nacional. Durante la gestión de Javier Milei, la planta de trabajadores de la Administración Nacional se redujo en un 16%, algo que impacta de manera directa en el gasto de las provincias en personal.
Esa influencia se replicó de manera constante durante las últimas cuatro gestiones presidenciales: a medida que Nación expande o contrae su planta de empleados, las administraciones provinciales tienden a acompañar esa tendencia a través de un mayor o menor gasto en sus salarios estatales.
La relevancia de ese fenómeno se vuelve aún mayor en el Gran Santa Fe, donde el empleo público ocupa un lugar central dentro del mercado laboral.
El peso relativo de los empleados públicos en la pirámide del asalariado en el Gran Santa Fe viene en caída desde 2024, pero "tiene un peso históricamente alto en comparación con el promedio nacional", según indicó Naiara Cipriani, integrante de TQF Consultora y una de las autoras del informe.
En esa línea, Cipriani remarcó que el retroceso del empleo público dentro de la estructura ocupacional no se debe desvincular del deterioro salarial: "Es probable que una parte de esa caída no refleje gente despedida, sino trabajadores que emigraron voluntariamente o que combinaron su empleo público con changas o trabajo por cuenta propia para compensar lo que perdieron", sostuvo Cipriani.
Para Franco, la pérdida en el sector estatal tiene consecuencias particularmente profundas en el Gran Santa Fe. En promedio, durante los últimos seis años, el empleo público concentró el 44% de los asalariados del aglomerado, por lo que cualquier deterioro en sus condiciones de ingreso repercute sobre una porción significativa de los asalariados. "El empleo público hace dos años viene siendo el gran perdedor en materia de salarios, incluso peor que el privado no registrado", sostuvo el especialista, quien consideró que la situación repercute directamente sobre los indicadores de pobreza de la región.
| Sector público (2019 - 2025) | Datos en el Gran Santa Fe |
| Último dato (tercer trimestre 2025) | 37,6% |
| Promedio | 44,3% |
| Máximo | 49,5% (cuarto trimestre 2020) |
| Mínimo | 37,6% (tercer trimestre 2025) |
El refugio en el cuentapropismo
A la erosión del salario estatal y a una evidente falta de dinamismo del sector privado se suma un fuerte crecimiento del trabajo por cuenta propia. Según Franco, el cuentapropismo alcanza a alrededor del 20% de los ocupados del Gran Santa Fe, consolidándose como una forma frecuente de opción laboral alternativa en la capital provincial y su área metropolitana.
Sin embargo, desde la consultora advierten que el fenómeno no debe interpretarse como un signo de dinamismo económico, sino como una consecuencia de las limitaciones estructurales del mercado laboral local. "El cuentapropismo surge como consecuencia de la dificultad de las empresas para generar empleo", explicó Franco, quien agregó que distintos estudios sobre mercado laboral y desarrollo económico vinculan niveles elevados de autoempleo con menores niveles de riqueza per cápita.
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Para Cipriani, el escenario también expone una limitación estructural de la economía local. "Cuando el Estado retrocede, el mercado privado formal no tiene la capacidad para absorber ese espacio", señaló y consideró que se trata de una tendencia repetitiva y que va más allá de administraciones en particular.
De los extremos de la pandemia a una precariedad laboral crónica
La evolución del mercado laboral en el Gran Santa Fe en los últimos años permite observar el impacto de la coyuntura en la estructura ocupacional bajo las últimas gestiones municipales.
Durante 2020, la crisis sanitaria generó un escenario de extremos: en septiembre de ese año, la informalidad se convirtió en el sector que primero recibió el golpe de las restricciones de movilidad y llegó a su mínimo de 26,6%, mientras que el empleo privado registrado subió a un pico del 27,5%. Fue el único punto en el que la formalidad superó al trabajo no registrado en la serie analizada: desde entonces, el asalariado en blanco tuvo un tope del 25%.
Hacia diciembre de 2020, el sector público registró su máximo histórico con un 49,5% de participación, absorbiendo a casi la mitad de los asalariados del aglomerado. Desde ese techo, el porcentaje del empleo estatal inició una caída progresiva que llegó a su mínimo en el tercer trimestre de 2025.
Desde la consultora señalaron que ese crecimiento no respondió necesariamente a una expansión del empleo estatal, sino al derrumbe del sector privado durante la pandemia. "Muchos negocios cerraron, los trabajadores informales se quedaron sin trabajo y prácticamente lo único que quedó en pie fue el empleo público", explicó Cipriani.
Con una clase media en retroceso, salarios estatales deteriorados y un sector privado que no logra expandir el empleo formal, el Gran Santa Fe consolidó una cronificación de la precariedad laboral que, desde inicios de 2024, mantiene a la informalidad por encima del 37% y profundiza una estructura social altamente sensible a la coyuntura económica.






