Por qué está abierta la puerta del faro en la costanera de Santa Fe
Desde la punta metálica del faro hay una hermosa vista de la laguna Setúbal en la bajante más importante de los últimos 49 años.
Primera adivinanza. ¿Hace cuantos meses o años que la reja del faro en la costanera de Santa Fe está abierta? Seguro hay gente que lo sabe porque hay mucho olor a pis en el acceso a la escalera espiralada. ¿Serán los pibes que se juntaban los fines de semana antes de la cuarentena?
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Los restos de papeles viejos y bolsas quizás son un indicio de que personas en situación de calle han dormido aquí. En las paredes del faro, además, hay decenas de graffitis y pintadas. Son declaraciones de amor, de amistad y hasta insultos y frases obscenas. Lo que no hay son focos, cables eléctricos y luces de emergencia.
Al faro lo inauguraron hace 24 años (en 1996) el entonces gobernador Jorge Obeid y el intendente de la ciudad Horacio Rosatti. El acto se hizo de noche porque había que estrenar las luces intermitentes, la razón de ser de todo faro, aunque éste siempre tuvo una función más ornamental.
Hoy del sistema lumínico no quedan rastros y tampoco un solo cable en cada una de las cajas eléctricas que suben al costado de la escalera en espiral.
Es un faro que no ilumina desde hace décadas y que en las ventanas de su punta metálica tiene la mayoría de los vidrios rotos. Los fragmentos van apareciendo a medida que se asciende por los sucios peldaños de la escalera.
Segunda adivinanza. ¿Cuánto hace que nadie limpia y mantiene el faro? ¿Meses? ¿Años? Afuera del pequeño monumento también hay problemas que vienen desde hace décadas: hundimientos en el piso, baldosas rotas, daños en el revestimiento exterior y más graffitis y pintadas en uno de los puntos turísticos de la ciudad.
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Ya estaban en el 2017, pero en ese momento todavía la reja estaba cerrada. Parecía lógico para evitar accidentes, robos, vandalismo y hasta este presente de “baño químico”.
El candado quedó en la reja abierta, porque ahora -y desde hace bastante tiempo-, cualquiera se puede pegar una vuelta por las entrañas del faro.













