Plaza del Soldado: intentó robarle a un vendedor, pero lo corrieron y terminó escondido en una heladería
Un vendedor ambulante fue víctima de un intento de robo en la Plaza del Soldado. Otros puesteros lo persiguieron y el ladrón se escondió en una heladería.
Un vendedor ambulante fue víctima de un intento de robo en la Plaza del Soldado.
La Plaza del Soldado, ubicada en pleno centro de Santa Fe, en la intersección de San Jerónimo, entre Mendoza y Salta, fue escenario de un intento de robo. En esta ocasión, un vendedor ambulante fue víctima de un hombre, reconocido de la zona, que intentó robarle mercadería.
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El intento de robo terminó en persecución y con ladrón escondido en una heladería
El episodio ocurrió cuando un vendedor de golosinas, conocido entre los puesteros y con antecedentes de intentos de robo, trató de llevarse la mercadería de un vendedor en su puesto habitual en la Plaza del Soldado.
Según los testigos, el delincuente intentó arrebatarle los productos, pero otros vendedores intervinieron de inmediato. En medio del altercado, se desató una pelea, y el ladrón, perseguido por los comerciantes, terminó refugiándose en una heladería cercana.
Finalmente, los puesteros lograron que el agresor devolviera los productos robados. La policía intervino una vez que el atacante estaba refugiado en la heladería, pero no fue detenido.
Uno de los vendedores, víctima del intento de robo, dialogó con AIRE y expresó su frustración ante la situación: "Acá hay cero seguridad. Venden caramelitos, pero roban a los vendedores ambulantes. Trabajamos todo el día para ganar una moneda y vienen estos pibes drogados, fumados y te quieren robar. A un chico le quisieron robar un reloj y una billetera".
El mismo vendedor continuó describiendo el episodio en el que se vio afectado: "Tenemos las mesas, la gente pasa y a veces uno se descuida. En un momento, pasó y quiso robar una cartera. Amenazó con faca porque estaba dado vuelta. Pero lo sacamos corriendo".
La presencia de delincuentes en la plaza del Soldado parece ser habitual, y la situación genera preocupación entre los vendedores que pasan largas horas trabajando en el lugar. La víctima del reciente robo resumió su frustración: "El pibe tenía el cuchillo en la mano. No hay seguridad en la plaza del soldado. Lo único que hay son pibes drogados. Estamos todo el día, desde las nueve de la mañana a las ocho de la noche, y esto es un quilombo".





