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Padre Axel reflexionó en Viernes Santo desde su recuperación: "Jesús nos salvó sin poder moverse"

El padre Axel compartió una profunda reflexión en Viernes Santo mientras atraviesa su recuperación, invitó a vivir la Semana Santa con sentido, más allá de las tradiciones, y dejó un mensaje de fe y esperanza centrado en la entrega de Jesús y la promesa de la resurrección.

En un Viernes Santo atravesado por la introspección y el recogimiento, el Padre Axel Arguinchona ofreció en una entrevista con AIRE una profunda reflexión espiritual marcada por una experiencia personal: su proceso de recuperación de salud, que lo mantiene en internación domiciliaria desde febrero. Desde su casa —lejos de la parroquia y de su comunidad—, el sacerdote convirtió la limitación física en una oportunidad para transmitir un mensaje de fe, sentido y esperanza.

El mensaje del Padre Axel Arguinchona

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“Por prescripción médica no puedo acercarme, tengo que estar en casa. Pero si uno no obedece al médico, no se sana”, explicó con serenidad, al tiempo que destacó la evolución favorable de su estado. Aunque reconoció que le gustaría estar en la iglesia, especialmente en una semana central para la vida cristiana, asumió esta etapa como parte de un aprendizaje más profundo.

“La Semana Santa es la más importante para nosotros. Es nuestro segundo hogar, nuestra familia espiritual. Pero también hay que aprender a convivir con las limitaciones”, sostuvo. En ese sentido, planteó que las dificultades —ya sean por salud, situaciones sociales o personales— no deben quitar “ni la paz, ni la alegría, ni la esperanza” cuando se viven desde la fe.

La inmovilidad como mensaje

Desde esa vivencia personal, el padre Axel trazó un paralelismo con el significado central del Viernes Santo: el sacrificio de Jesús. “Hoy estamos recordando que Jesús nos salvó sin poder moverse, con las manos y los pies atados. Y desde esa cruz nos redimió”, explicó.

Lejos de interpretar la cruz como un símbolo de sufrimiento aislado, la definió como un “lugar de salvación”. “Toda situación que nos limita no nos quita la libertad interior si la vivimos en Dios”, agregó.

Más allá de las tradiciones

Durante la charla, también puso el foco en el sentido profundo de la Semana Santa, alejándose de las prácticas superficiales o meramente tradicionales.

“Hay costumbres como no comer carne, pero no debemos quedarnos en eso. La invitación es a contemplar la vida de Jesús y después vivir como él”, señaló. Y profundizó: “Nuestra vida tiene sentido cuando nos ponemos al servicio de los demás, cuando nos entregamos con generosidad”.

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"La invitación es a contemplar la vida de Jesús y después vivir como él”, señaló.

"La invitación es a contemplar la vida de Jesús y después vivir como él”, señaló.

En esa línea, recordó uno de los gestos centrales del Jueves Santo: el lavado de pies. “Ahí está el mensaje: ponerse de rodillas frente al otro. Ese es el camino”, afirmó.

Comunidad, fe y acompañamiento

El sacerdote también destacó la importancia de vivir la fe en comunidad. Explicó que prácticas como la visita a las siete iglesias o el Vía Crucis no son meros rituales, sino formas de acompañar simbólicamente a Jesús en su camino de dolor.

“Son actos de fe para decirle ‘Señor, estoy con vos’. Pero también nos invitan a acompañar el sufrimiento del prójimo”, indicó.

Sobre el Vía Crucis, remarcó que representa “el momento más grande de amor”, donde Jesús entrega su vida. “No fueron los clavos los que lo sostuvieron, fue el amor”, sintetizó.

El silencio del sábado y la esperanza

Al referirse al Sábado Santo, lo definió como un tiempo clave de espera y reflexión. “Es el día en que parece que todo terminó, pero ahí aparece la figura de la Virgen María, que nunca pierde la esperanza”, explicó.

Ese ejemplo, dijo, es fundamental para los momentos difíciles de la vida cotidiana: enfermedades, pérdidas o crisis personales. “Cuando parece que todo está perdido, no hay que dejar de creer”, sostuvo.

La Pascua: una promesa

Finalmente, el padre Axel puso el acento en el mensaje central de la Pascua: la resurrección. “No celebramos algo, celebramos a alguien. La Pascua es Jesús resucitado”, afirmó.

Y concluyó con una idea que atravesó toda la entrevista: “La muerte y el dolor no tienen la última palabra. Si creemos, hay vida eterna. Esa es la esperanza”.

A la espera de recibir el alta médica en los próximos días, el sacerdote agradeció el acompañamiento de la comunidad —creyentes y no creyentes— y dejó un saludo final: “Felices Pascuas de Resurrección. Nunca perdamos la esperanza”.

El sacerdote también extendió una invitación a la comunidad para participar del tradicional Vía Crucis viviente que se realizará este viernes a las 20:30 en la parroquia de Belén, ubicada en el kilómetro 2,5 de la ruta 1, frente a la estación de servicio. La convocatoria incluye una caminata hasta la plaza de UPCN en Colastiné y promete una puesta en escena especial, con una fuerte carga simbólica y espiritual. “Es una oportunidad para acompañar a Jesús y reflexionar sobre su entrega”, señaló.

En cuanto a su recuperación, el padre Axel indicó que el alta médica podría llegar alrededor del 13 de abril, aunque dependerá de su evolución y de los estudios correspondientes. Si bien adelantó que el regreso a la actividad será progresivo, expresó su deseo de reencontrarse pronto con su comunidad y retomar su tarea pastoral tras este tiempo de convalecencia.