Nueva ley de biocombustibles: en Santa Fe, el sector teme perder mercado frente a las grandes aceiteras
Las plantas de biodiésel de Santa Fe concentran cerca del 80% de la producción nacional y piden cambios en la ley que tiene media sanción. Advierten que desde 2029 competirán con grandes aceiteras.
La histórica refinería de la localidad de San Lorenzo fue transformada en una biorrefinería de última generación a fines de 2025.
El proyecto de una nueva ley de biocombustibles, que ya tiene media sanción del Senado de la Nación, llevaría el corte obligatorio de biodiésel al 10% y se perfila para cambiar las reglas de participación en ese mercado.
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Santa Fe concentra cerca del 80% de la capacidad instalada para producir biodiésel en el país, por lo que el nuevo esquema tendrá un impacto directo sobre la industria provincial. El principal punto de tensión está en cómo se distribuirá la actividad a partir de los cambios que introduce la nueva normativa.
Las plantas no integradas, muchas de ellas radicadas en la provincia, deberán competir progresivamente con las grandes aceiteras, que hasta ahora tenían una participación diferente en el mercado interno. Desde el sector advierten que ese cambio podría traducirse en una pérdida de volumen para esas plantas a partir de 2029.
Marcelo Kusznierz, presidente de la Cámara Santafesina de Energías Renovables, explicó en AIRE que las plantas no integradas son aquellas que no controlan la materia prima necesaria para producir este combustible y que, bajo el nuevo esquema, comenzarán a perder volumen desde 2029.
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Nueva ley de biocombustibles: qué cambia para las plantas de Santa Fe
La nueva ley de biocombustibles eleva al 10% el corte obligatorio de biodiésel y modifica el esquema de participación en el mercado. El cambio fue uno de los principales puntos de discusión durante el debate legislativo, especialmente por el impacto que puede tener sobre la industria santafesina.
El referente del sector sostuvo que uno de los principales avances conseguidos durante el debate fue llevar el corte obligatorio de biodiésel del 7,5% previsto inicialmente al 10%. Sin embargo, advirtió que el nuevo esquema no resuelve el problema de fondo para las plantas no integradas.
“Cuando nosotros nos planteamos los escenarios de cálculo, de volumen, a partir del 2029, las no integradas empezamos a perder volumen”, explicó Kusznierz. Según detalló, desde ese momento las empresas deberán comenzar a competir progresivamente con las plantas integradas por una mayor participación en el mercado interno.
Para el titular de la Cámara Santafesina de Energías Renovables, una de las posibles respuestas será avanzar en el asociativismo entre las plantas no integradas para encontrar mecanismos que les permitan sostener su participación en el mercado.
Biodiésel en Santa Fe: la reconversión que piensa el sector
Kusznierz también planteó una alternativa que puede cambiar el escenario de las plantas santafesinas: la reconversión hacia la producción de biocombustibles de segunda generación.
Se trata de combustibles elaborados a partir de residuos y desechos de la industria aceitera, como borras y otros subproductos que pueden ser procesados para obtener nuevas materias primas. “Yo creo que todas las plantas hoy que están en Argentina tranquilamente se pueden reconvertir hacia plantas que generen esos biocombustibles de segunda generación”, sostuvo.
El dirigente aseguró que este tipo de biocombustible tiene además una ventaja ambiental y económica. Según explicó, permite reducir las emisiones en el ciclo completo de producción y consumo y, por sus características, “un litro de biocombustible de segunda generación equivale a 1,75 litros de biocombustible de primera”.
Para Kusznierz, la reconversión también podría ser una oportunidad para las empresas santafesinas si la nueva regulación incorpora este tipo de combustibles. “Nosotros habíamos armado un muy buen esquema con dos o tres artículos que lamentablemente quedaron afuera de la discusión”, señaló.
El reclamo de Santa Fe para la nueva ley de biocombustibles
Con el proyecto ahora en la Cámara de Diputados, el sector de biocombustibles de Santa Fe buscará introducir modificaciones. Kusznierz aseguró que existe diálogo con los diputados nacionales de la provincia y planteó la necesidad de avanzar junto con las empresas integradas en una regulación con mayor horizonte.
El referente santafesino tomó a Brasil como referencia. Señaló que ese país ya utiliza un corte obligatorio de biodiésel del 15% y de etanol del 32%, mientras que la iniciativa argentina establece un techo obligatorio del 10% para el biodiésel y del 15% para el bioetanol.
“Tenemos que cruzar la 'vaca viva' con Vaca Muerta”, resumió Kusznierz al referirse a la necesidad de pensar en conjunto el desarrollo agroindustrial y energético del país. En ese sentido, reclamó una política que contemple tanto el crecimiento de Vaca Muerta como el potencial de las economías regionales vinculadas a los biocombustibles.
“Cuando uno legisla, no puede legislar con la motosierra, tiene que legislar con el bisturí”, afirmó. Para el sector, el debate que ahora se trasladará a Diputados será determinante para definir cuánto del nuevo mercado de biocombustibles quedará en manos de las plantas que hoy sostienen buena parte de la producción nacional.






