Más de 100 expositores participaron este miércoles de la audiencia pública para debatir el futuro de la nocturnidad de Santa Fe, una cuestión que viene generando polémica y conflicto en la ciudad. La actividad fue organizada por el Concejo Municipal y entre los participantes estuvo la activista gorda Florencia Alegre, que planteó un tema que hasta el momento había pasado desapercibido entre los puntos a considerar: la necesidad de que los locales gastronómicos y bailables no ejerzan discriminación sobre las personas gordas y que su infraestructura sea adecuada para recibirlas y contenerlas.
En su intervención que duró poco más de cuatro minutos, Florencia citó estadísticas del Inadi que señalan que la obesidad es la segunda causa más frecuente de discriminación en boliches, bares y restaurantes de Santa Fe, y pidió a los dueños y encargados de esos lugares que "revean los espacios, que tienen que ser habitables y accesibles para que todos podamos disfrutar y gozar de ellos".
"Para eso les quería pedir una serie de cosas, aprovechando que acá hay mucha gente que puede llegar a entender estos temas", planteó Flor, y comenzó a enumerar medidas sencillas de cumplir:
- Si las puertas son de dos paños, que estén abiertos ambos paños para que todas las personas puedan pasar;
- Que los baños sean más amplios para que las personas gordas puedan ingresar a ellos y utilizarlos con facilidad. En esto también contribuye que las puertas se abran hacia afuera y no hacia adentro. "Si una persona puede ir a un lugar pero no puede acceder al baño, en realidad ese lugar no es habitable para ella", advirtió;
- Aumentar los espacios entre mesas para que todas las personas circulen con tranquilidad y comodidad entre las mismas, sin incomodar ni ser incomodadas;
- Disponer de asientos amplios, que permitan a todas las personas permanecer y disfrutar del momento;
- Mejorar el trato hacia las personas gordas e incluirlas en los materiales de difusión que se comparten a través de redes sociales.
Además, la activista le pidió a los empresarios que contraten personas gordas, porque una de las principales discriminaciones que sufre este colectivo se da en el acceso al trabajo.
"Las personas gordas existimos, por más que a algunos no les guste vernos. Y aunque nos manden a bajar de peso, ese descensol, si se hace de una forma saludable, no va a ocurrir de un día para otro. Y en el mientras tanto, tenemos derecho a disfrutar de la noche como cualquier otra persona entonces. No vamos a volver a encerrarnos solo porque a otros les molesta ver nuestro cuerpo. La sociedad argentina está mejorando, estamos ampliando derechos y creo que podemos seguir gestando este cambio", cerró Flor.
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