Los trabajos que una empresa inmobiliaria y constructora realizó sobre la vera de la ruta N° 168 y a orillas del Riacho Santa Fe comenzaron la última semana de enero. Desde el primer momento los vecinos de Alto Verde alertaron la situación que se registraba en el ingreso al barrio. Aire Digital pudo confirmar que los terrenos afectados por la tala de árboles y el movimiento de suelo son propiedad privada. El dueño fue notificado por la Municipalidad en torno a las obras, que fueron suspendidas.
Desde hace unos meses la bajante había modificado el paisaje natural y se podía observar tanto la faltante de agua, como la cantidad de tierra y árboles en el terreno. Esta situación era habitual para todos los que a diario circulan por el Puente Malvinas para ingresar o salir de Alto Verde. "Cuando empezamos a ver las maquinas nos sorprendió", afirmó Hugo Cabrera, vecino e integrante de la Red de Alto Verde en diálogo con Aire Digital.
Ante la falta de información sobre la realización de obras en las inmediaciones del barrio y la rapidez con la que se desarrollaban los trabajos, la comunidad alertó la situación a autoridades municipales. Tras realizar las averiguaciones correspondientes se confirmó que los trabajos se estaban realizando bajo la órbita privada y la empresa responsable de los mismos no contaba con ningún tipo de permiso, ni municipal ni provincial.
Desde el Municipio confirmaron a Aire Digital que la empresa inmobiliaria y constructora proyectaba construir amarraderos de embarcaciones en el riacho Santa Fe.
"Nos sorprendimos con esto por tratarse de un atropello al medio ambiente y no había autorización ni de parte del municipio ni de la provincia para hacer ningún trabajo", reiteró Cabrera.
Las tareas, que se realizaban desde las primeras horas del día hasta entrada la noche, incluyeron la tala de los árboles, el movimiento de suelo que alcanzó los cimientos del Puente Malvinas y el diseño de un terraplén de grandes dimensiones.
Aire Digital pudo confirmar que los terrenos afectados son propiedad privada. El 3 de febrero el propietario fue notificado por la Municipalidad a través de una notificación sobre la ejecución de las obras en el predio de la intersección de las calles Alfredo Bravo y A. Bustamante.
Los trabajos no registraban permisos de obras municipales para dicho predio, el municipio otorgó un plazo de 48 horas para presentarse ante la Dirección de Edificaciones Privadas. Ante la falta de respuesta se procedió a la intervención del espacio y las tareas fueron paralizados de forma inmediata.
El viernes se realizó una inspección conjunta en los terrenos intervenidos. De parte del municipio participaron funcionarios de la Secretaría de Control, el área de Ambiente y de la Secretaría de Recursos Hídricos. La provincia sumó técnicos de la Secretaría de Recursos Hídricos, que depende del Ministerio de Infraestructura.
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